Mostrando entradas con la etiqueta Antigüedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antigüedad. Mostrar todas las entradas

2 ene 2017

Causas del Antisemitismo

El antisemitismo constituye un conjunto de opiniones y actitudes con tendencia a la hostilidad hacia los judíos. Es también llamado "el odio más antiguo". Este sentimiento hostil no es un invento de Hitler, sino que su origen es mucho más antiguo. El término apareció en 1873, dado a conocer por el periodista alemán Wilhelm Marr. El término hacia referencia al rechazo racial, no distinguiendo entre los judíos y los conversos. Antes sólo existía el término anti-judaísmo. El antisionismo es el rechazo a que los judíos tengan su propia patria. Semítico se refiere a los pueblos con lenguas de origen común, como el árabe, amárico, hebreo y tigrinya. Semita es aquel que hable cualquiera de estos idiomas.

Las causas son variadas y confusas, pues han variado a través del tiempo. Las tres principales causas se dividen en: religiosas, económico-sociales y étnicas. 

Antigüedad y Edad Media
Al inicio de su historia, fueron una mezcla de diferentes pueblos semíticos, que cesaron a medida que se impusieron las prescripciones religiosas. Los judíos han vivido por siglos fuera del territorio de origen, sin lograr establecerse en un lugar fijo ni integrarse en la sociedad. 
En la Biblia se nos describe cuando Jacob se establece con su familia en Egipto. Dos siglos después, la descendencia de Jacob crece, para desconfianza del faraón. En más de doscientos años de convivencia con el pueblo egipcio, los judíos no se habían mezclado con ellos.

En Grecia y Roma se les aceptaba como extranjeros. Manetón, sacerdote egipcio, fue un precursor del antijudaísmo en la Antigüedad.  En el siglo III a.C Manetón escribió que los judíos eran descendientes de los leprosos expulsados de Egipto. También escribió que Moisés les había enseñado a "no adorar a los dioses". El desprecio de algunos gobernantes o habitantes romanos estaba motivado más por razones sociales o políticas que por religión. El Imperio Romano se había mantenido tolerante con las religiones de los pueblos dominados.

En la Edad Medieval, los cristianos reconocían las raíces judías de su religión, pero consideraban que su fe sustituía el judaísmo. Pero los judíos se negaron a reconocer a Jesús como Hijo de Dios. Los ataques a judíos por parte de los residentes locales eran comunes en muchas regiones. Llegado el siglo XV, habían sido expulsados de Alemania, Francia e Inglaterra, pero en España y Portugal aun gozaban de cierto privilegio, donde se convirtieron en prestamistas. Dado que no podían poseer tierras, desarrollaron una gran habilidad en los asuntos financieros. 



A fines del siglo XV fueron expulsados de España y Portugal, por lo que muchos se refugiaron en Holanda, Polonia y Turquía, mientras que otros tantos pretendieron escapar del peligro de la Inquisición instalándose en África o en América.

Antisemitismo en edad contemporánea
El francés Joseph Arthur de Gobineau escribe una teoría acerca de la superioridad de la raza aria. Describe al hombre ario, de origen nórdico germánico, y establecía que la mezcla de la raza aria con razas inferiores producía decadencia. Houston Chamberlain publicó el libro "Los Fundamentos del Siglo XIX", el cual ensalzaba la raza germana. Consideraba que "los judíos son maestros de la intolerancia, del fanatismo de la religión y del asesinato por religión, y apelan a la paciencia cuando se sienten muy oprimidos"El historiador Theodor Momsen decía: «Los judíos constituyen hoy día en Alemania el elemento de descomposición de nuestros clanes, como lo fueron anteriormente en el Imperio romano». En 1903 aparecen los Protocolos de los Sabios de Sion, un escrito que acusa a los judíos de planear una conspiración para dominar el mundo. El francés René Gantier sostiene que la raza judía deriva de las razas negra y amarilla. Jörg Lanz fue un monje austriaco que glorificaba la raza aria, describiendo a las "razas inferiores" como el producto de la relación entre Eva y un demonio.

Las Leyes de Núremberg en 1935 fueron el comienzo de la discriminación y persecución de los judíos en la Alemania nazi. Pretendían evitar la mezcla racial entre judíos y alemanes, condenando el matrimonio o la relación extramatrimonial. 

Adolf Eichmann, responsable directo de la Solución Final, pronunció la frase: «Daré saltos de alegría en la tumba, ya que el sentimiento de tener cinco millones de judíos sobre la conciencia es extraordinariamente tranquilizador», aunque tiempo después dijo que judíos no era la palabra, sino enemigos del Reich.

Motivos religiosos
En el primer milenio de la era cristiana persistió la creencia de que los judíos fueron los responsables de la crucifixión de Cristo. Consideraban que su castigo por el deicidio y el rechazo a convertirse a la fe cristiana era andar por el mundo sin poder asentarse en un sitio. En la Edad Media predominaban esta clase de ideas. Por ejemplo, se decía que los judíos robaban hostias consagradas a fin de profanarlas. Otra de las graves acusaciones fue la del libelo de la sangre, que hacia referencia a los crimenes realizados por judíos en los que empleaban sangre humana. Una de las difamaciones más atroces contra judíos fue la del secuestro de niños cristianos a los que crucificaban. El anti-judaísmo no fue exclusivo de los católicos, pues el mismo Lutero propuso una serie de medidas contra los judíos, como el quemar sus sinagogas, confiscar sus libros y expulsarlos.

Al conocerse los horrores del Holocausto, se realizó la Declaración Nostra Aetate en 1965, que proclama: «Aunque las autoridades de los judíos con sus seguidores urdieron la muerte de Cristo, las cosas que se llevaron a cabo en su Pasión no se pueden imputar indistintamente a todos los judíos que entonces vivían ni a los judíos de nuestro tiempo».

Motivos sociales y económicos 
A finales del siglo XIX surgieron cambios en Europa que afectaron la religión en el mundo occidental. Los europeos empezaron a abrazarse a la filosofía y la ciencia para encontrar respuesta a las interrogantes del hombre. Ni los adelantos en la ciencia ni el hecho de que hubiera judíos entre aquellos intelectuales supuso el fin del anti-judaísmo. Después de siglos de anti-judaísmo religioso, ahora era preciso que el prejuicio tuviera una base científica. A mediados del siglo XIX, la ciencia aportó "evidencia" acerca de la superioridad racial, afirmándose que los judíos (entre otros, como los gitanos) eran biológicamente inferiores.


El antisemitismo nazi tuvo sus bases en el anti-judaísmo medieval y en las propias ideas de Lutero, quien en 1542 publicó un libelo intitulado Contra los Judíos y sus Mentiras, acusándolos de ser usureros y ajenos a la nación germana. El odio por los judíos, sin tomar en cuenta las creencias religiosas, se debía también a que eran considerados extranjeros, sin derecho a poseer nada. 

En 1793, Johann Fichte afirmó que era necesaria la expulsión de los judíos como un medio de protección para Alemania y propuso una medida siniestra relacionada con la Solución Final de Hitler.

En Alemania no existía una conciencia nacional como en otros país, por lo que se buscó una identidad propia. En el ideal formulado los alemanes, basado en la superioridad de la raza nórdica, ideal donde los grupos minoritarios, como los judíos, no tenían cabida. Pero al estallar la Primera Guerra Mundial, fue preciso un ambiente de unión nacional para hacer frente a la guerra. El antisemitismo se suavizó en esta época.

Cuando se perdió la esperanza de ganar el conflicto, decayó la unión nacional y se intensificó la tensión social. Como tantas veces, los judíos fueron elegidos como chivos expiatorios, aun cuando habían participado en el frente. En 1920 se fundó el Partido Obrero Alemán, que posteriormente se convirtió en el Partido Nazi. Al termino de la Primera Guerra Mundial, Alemania entró en crisis, pues el Tratado de Versalles obligaba a los vencidos a someterse a unas condiciones humillantes. La crisis económica provocó que muchos alemanes quebraran. Fue entonces cuando se empezó a acusar a los judíos de aprovecharse de la crisis.




Bibliografía 
Sobejano, M. (1991). Antisemitismo. Diciembre 2016, de Mercaba Sitio web: http://www.mercaba.org

Sanderson, N.. (2004). El origen del anti-judaísmo, anti-semitismo y anti-sionismo. Diciembre 2016, de Puentes para la paz Sitio web: http://web1.bridgesforpeace.com/

http://jinuj.net/articulos/210/shoa.causasantisemitnazi.t.html

6 dic 2016

Los Reyes Magos



La historia que sabemos de los Reyes Magos procede del Evangelio de San Mateo. En el Evangelio se habla de unos magos de Oriente que llegaron a Belén guiados por una estrella. Antes de llegar, se detuvieron en la morada de Herodes, a quien preguntaron por el "Rey de los Judíos". El rey dijo a los magos que volvieran con él para darle la ubicación del niño para que así él pudiera ir a adorarle, cuando su verdadera intención era matarlo. Los Reyes Magos encontraron al recién nacido Jesús, a quien le obsequiaron oro, incienso y mirra. Los magos, advertidos en sueños de las intenciones de Herodes, no pasaron por Jerusalén y volvieron a su país.


Con respecto al número de magos, se ha por hecho que eran tres, debido a los tres regalos. Aunque distintas tradiciones señalan que pudieron ser hasta una docena. Los tres Reyes Magos son conocidos como Melchor, un anciano de barba blanca o rubia, Gaspar, como un joven de cabello oscuro, y Baltasar, quien era de raza negra. Melchor obsequió oro, el cual hace alusión al linaje real de Jesús. Gaspar regala incienso, el cual representa su naturaleza divina. Y Baltasar la mirra utilizada en los entierros, que representa su futuro sufrimiento.

Según algunos estudiosos, los Reyes Magos eran originarios de Hamadán, ciudad al sur del mar Caspio, pues ésta tenía fama de ser un importante centro de formación para sacerdotes y astrólogos. Según Cardini, eran adivinos y astrólogos de origen caldeo, del área sirio-mesopotámica, y para Judea, Caldea estaba sin duda al este. Pero la palabra magusáioi, era un término utilizado para designar a los charlatanes que practicaban la ciencia de los Magû, tribu meda seguidora de Zaratustra.

En el siglo III d.C. se les atribuyo la realiza, para opacar su condición de magos, ya que la magia estaba prohibida por la Biblia. En un evangelio apócrifo, se dice: Los reyes magos eran tres: Melkón, el primero, que reinaba sobre los persas; después Gaspar, que reinaba sobre los indios; y el tercero, Baltasar, que tenía en posesión el país de los árabes. En el mosaico bizantino de San Apolinar se representa a los magos con vestimenta persa. El monje Beda el Venerable hacía hincapie en las edades de los Reyes Magos, juventud, madurez y vejez, lo cual se interpretaba en que cualquier etapa de la vida era buena para adorar a Dios. 

Mosaico de Rávena

Sus razas son otro punto importante. En el mosaico de Rávena los tres aparecen blancos, pero en el siglo XV aparece el rey negro. Cada rey representa las tres razas conocidas a finales de la Edad Media: Europa simbolizada en Melchor, Asia en Gaspar y África en Baltasar. Se transmitía que Cristo no distinguía entre razas o edades. 

Reliquias de los Reyes Magos

La escena de la Adoración de los Magos fue una de las más representadas por el arte. En el año 300, la madre del emperador Constantino localizó en Saba los restos de los Reyes Magos y los trasladó a Constantinopla. Después fueron enviadas a Milán. Federico Barbarroja saqueó Milán, llevándose las reliquias a Colonia en 1164, donde se erigió una catedral donde serían depositadas. Una leyenda cuenta que los tres magos fueron martirizados en el año 70 después de convertirse al cristianismo.


La Iglesia fijó su celebración en 6 de enero, denominada Epifanía, que significa manifestación de Dios. Se considera en muchos países el último día de las festividades navideñas. La actual tradición es que los niños reciban regalos por parte de los Reyes Magos. En México, por ejemplo, se acostumbra comer Rosca de Reyes acompañada con chocolate caliente, café o atole. Se introduce en el pan un muñequito de plástico que hace alusión al Niño Dios. La tradición dicta que la persona que lo encuentre debera preparar tamales a los presentes en el día de la Candelaria.



Bibliografía                                                                             Rodríguez, E.. (2016). Navidad a través del tiempo. Diciembre de 2016, de Academia Sitio web: http://www.academia.edu/

Origen y fecha de la Navidad


Las fiestas de Navidad son las más populares del calendario cristiano, sin embargo, sus raíces corresponden a tradiciones milenarias. Han sufrido modificaciones al paso del tiempo y, aunque celebran el nacimiento de Jesús de Nazareth, algunos de sus elementos corresponden a tradiciones paganas. 

La palabra "Navidad" proviene de la palabra "Natividad" (nativitas en latín), que significa natalicio. Se celebra el nacimiento de Cristo en 25 de diciembre, a pesar de que en la Biblia no se especifica la fecha exacta de su nacimiento. La fiesta de la Navidad fue reconocida hasta unos 300 años después de la muerte de Jesús, cuando Constantino I permitió que el cristianismo fuera practicado en el Imperio Romano. Con ese traslado de la fiesta cristiana de la Navidad al 25 de diciembre, fecha del "renacimiento" del Sol Invictus, se quería revelar a Cristo como el verdadero Sol Invictus. 

Constantino

En el siglo IV, el llamado Edicto de Milán en el año 313 brindó al cristianismo un estatus de legitimidad junto con el paganismo. Gran parte de los romanos fueron abandonando el politeísmo para adherirse a la nueva religión.
Es en el siglo IV cuando estas festividades adquieren su forma definitiva. Hay un debate entre los historiadores acerca de la fecha fijada. La Navidad se celebra el 25 de diciembre. Algún autor ha argumentado que se ha llegado a la fecha del nacimiento de Jesús partiendo de su muerte. Según una antigua creencia, Jesús habría muerto el 25 de marzo, día elegido por su coincidencia con el equinoccio de primavera, es decir, el mismo día en que, siguiendo una idea muy extendida habría creado el mundo. La encarnación tuvo que realizarse el 25 de marzo y Jesús habría nacido nueve meses más después, el 25 de diciembre. Otros autores llegan a conclusiones diferentes y establecen una relación entre la encarnación y la creación del mundo y en lugar del 25 de marzo proponen el 28 de marzo, es decir, el día cuarto, cuando fue creado el sol. Se propusieron también fechas como el 20 de mayo.

Otra hipótesis tiene que ver con la influencia de las solemnidades paganas en la fijación de la fecha. En los siglos III y IV, la Iglesia se encontraba en competencia con el paganismo, por lo que era de su interés que la doctrina penetrara en la vida y erradicara los cultos antiguos. Según la hipótesis, la elección del 25 de diciembre se realizó en base al solsticio de invierno, hecho celebrado por las religiones antiguas.

Una festividad pagana son las Saturnales, fiestas romanas hechas en honor a Saturno. El período de celebración era del 17 al 23 de diciembre. Los amigos intercambiaban regalos, los esclavos eran servidos por sus amos, se comía y bebía sin mesura. Durante estas fechas, los trabajos en el campo finalizaban y los campesinos recibían su merecido descanso, además, se encomendaba a los dioses por la cosecha y el buen curso de los procesos naturales.

En 274 Aureliano reforzó la posición del Sol instituyendo el culto de Deus Sol Invictus. Para Constantino I el Sol Invicto era su divinidad suprema. En el arte se le representa con la cabeza radiada, siendo identificado con el sol. 

El papa Julio I pidió en 350 que el nacimiento de Jesús fuera celebrado el 25 de diciembre, siendo decretado por el papa Liberio en 354. En el edicto de Tesalónica, en el año 380, Teodosio decreta que el cristianismo será la religión oficial del Imperio.


Existen dudas en cuanto al año. Dionisio el Exiguo señaló el 753, fecha de la fundación de Roma, como el año de nacimiento de Jesús, tomando ese año como el primero de la era cristiana. Los estudios posteriores señalan que el monje Dionisio se equivocó entre 4 y 7 años. Jesús nacería durante el reinado de Herodes el Grande, quien murió en el año 750 de Roma.  Según san Lucas, Jesús contaba con unos treinta años cuando fue bautizado por Juan el Bautista, quien comenzó su ministerio en el año 15 del reinado de Tiberio. Siendo así, el año del nacimiento sería el 4 a.C.



Bibliografía:
Rodríguez, E.. (2016). Navidad a través del tiempo. Diciembre de 2016, de Academia Sitio web: http://www.academia.edu/

17 nov 2016

Fuentes de la Historia Romana Antigua

Las más importantes fuentes históricas son las escritas, que se dividen en fuentes principales o documentos, y obras literarias en el más vasto sentido de la palabra (consideramos principalmente las producciones historiográficas). En lo que respecta a la historia romana antigua, que comprende los dos primeros períodos (VIII-VI Siglos), debemos decir que han quedado muy pocas fuentes escritas.

Las inscripciones 
Los documentos relativos a la historia romana están constituidos principalmente por inscripciones. Si la época del Imperio nos ha legado una gran cantidad de epígrafes, el período de la República ha dejado, en general, poquísimos, y casi inexistentes son los que se refieren la período más antiguo. Tal afirmación debe entender, sin embargo, en el sentido de que no nos ha quedado casi ninguna inscripción latina. En efecto, inscripciones no latinas se encuentran en cantidad, pero como veremos más adelante, son de escasa utilidad.
Las más antiguas inscripciones latinas datan de los fines del siglo VI o de los comienzos del V. Recordamos sobre todo la inscripción grabada en la llamada "estela arcaica" (cippus). Fue hallada en el Foro por G. Boni en el 1899, en el mismo lugar en que los antiguos creían que había sido sepultado Rómulo, y fue llamada "la piedra negra" (lapis niger). Esta inscripción es muy antigua, tanto por la lengua como por los caracteres usados. Los renglones están dispuestos alternadamente: uno de izquierda a derecha, el siguiente de derecha a izquierda. Este tipo de escritura se llamaba "boustrofédica", lo que significa "en el modo en que el buey anda en el arado". La inscripción esta muy deteriorada y no se puede entender su sentido; probablemente se refiere a algún rito religioso.

Lapis Niger

También pertenece a los más antiguos recuerdos de escritura latina la inscripción sobre una hebilla de oro encontrada en una tumba de Preneste. Está escrita de izquierda a derecha y se leen en ella las siguientes palabras: Manios med fhefhaked Numasioi, es decir Manius me fecit Numerio (Manio me hizo para Numerio). Recordemos además algunas inscripciones menos importantes sobre vasos y otros objetos. 

Las primeras inscripciones históricas se refieren al final del período de la historia romana antigua. Son generalmente inscripciones de elogio hechas sobre los sarcófagos de la ilustre estirpe romana de los Escipiones. Cronológicamente la más antigua es la inscripción en verso dedicada a Lucio Cornelio Escipión Barbato, cónsul en el 298. También aquí la lengua es aún muy arcaica. Dice: "Cornelio Lucio Escipión Barbato, nacido de su padre Cneo, hombre valeroso y sabio cuyo aspecto exterior era acorde con su dignidad, fue cónsul, censor, edil. Conquistó Taurasia, Cisauna, el Samnio; sometió a toda la Lucania trayendo rehenes a Roma". Los otros elogios de los Escipiones salen ya de los límites del período antiguo y por eso mismo no nos detenemos aquí a considerarlos.

Las inscripciones no latinas son más numerosas. Actualmente se conocen cerca de 10 000, considerando sólo las etruscas, aunque de períodos diversos. Infortunadamente éstas no pueden sernos, hasta el momento, de gran utilidad. Si bien las letras usadas pertenecen al alfabeto griego, de todos modos la lengua etrusca es todavía muy poco conocida. En lo que se refiere a las otras inscripciones no latinas (oscas, umbrías, vénetas, etc) la cosa es distinta. Muchas de ellas pueden comprenderse y se revelan interesantes para la historia de la civilización de las tribus Itálicas. 

Como fuente de información para la historia de la antigua Roma, tienen una cierta importancia los llamados Fasti anni juliani, fragmentos del calendario juliano de fines del siglo I a.n.e. El himno en honor de Marte del colegio sacerdotal de los Arvales, constituye también un documento para la historia.

Documentos oficiales
Algunos documentos han llegado hasta nosotros a través de las obras de escritores griegos y romanos. Uno de éstos está constituido por las "Leyes de las doce tablas", documento importante proveniente de la segunda mitad del siglo V a.n.e. Sus artículos nos llegaron por separado a través de citas o referencias de varios autores romanos. 


Están las llamadas "leyes reales", colección de leyes y disposiciones atribuidas a los reyes romanos y que se refieren principalmente al derecho sagrado. Nos han sido legadas por un jurista romano de la época imperial. También han llegado hasta nosotros, trasmitidas en modo más o menos preciso por escritores romanos, algunos tratados internacionales en los cuales Roma está presente como una de las partes interesadas. Por ejemplo, el texto del tratado entre romanos y cartagineses trasmitido por el historiador griego Polibio. Pero estos documentos no tienen carácter de auténticas fuentes de información. De este modo, las fuentes escritas referidas a la historia de la Roma antigua son muy escasas o dudosas. 

Monedas
Las monedas, que representan una fuente importante para la época imperial, no tienen casi ningún valor para el período prerrepublicano. Las monedas romanas no existieron antes del siglo V (aparecieron después de la primera mitad del siglo IV). Se han conservado pocas.



Monumentos


El material arqueológico relativo al período más antiguo de la historia de Italia se presenta bastante rico, aunque no en igual medida para las distintas zonas. Si bien los restos paleolíticos se encuentran sólo esporádicamente, a partir de la edad neolítica y hasta la época del hierro, los signos de las antiguas civilizaciones crecen rápidamente: sepulturas neolíticas, restos de construcciones palafíticas en Italia septentrional, las llamadas "terramares" al sur del Po, el antiguo hierro de la "civilización de Villanova", las tumbas etruscas, las primitivas sepulturas romanas y los sarcófagos, las ruinas de los edificios de las ciudades etruscas y romanas; la enorme cantidad de vajilla y utensilios.

Lengua
La lengua tiene una gran importancia como fuente de información para la historia de la cultura. Sobre los problemas de la etnogénesis itálica y de la lingüística indoeuropea en general, se ha realizado un gran trabajo, pero las conclusiones a que se ha llegado son tan discutidas como el mismo problema etrusco. 

Material etnográfico
Los datos etnográficos tienen una gran importancia para el estudio de los primeros estadios del desarrollo social. Entre los ejemplos más brillantes de estudios llevados a cabo sobre tales datos están los libros La sociedad primitiva de Morgan y El origen de la familia, la propiedad privada y el estado de Engels.

Folklore 
Documentación oral del genio creativo del pueblo (poemas épicos, canciones, cuentos, proverbios, etc.). El hecho indiscutible es que los romanos no nos dejaron algo similar a las grandes producciones épicas de los griegos, como la Ilíada y la Odisea. Es muy probable que también entonces existiera una tradición épica que, sin embargo, no fue recogida en poemas orgánicos, y sólo llegaron hasta nosotros algunas leyendas aisladas trasmitidas por escritores más recientes (Livio, Plutarco). 




Bibliografía
Kovaliov, Serguéi. (1968). Historia de Roma. La Habana: Instituto del Libro.


3 oct 2016

Los ideales de belleza en China y Japón

Los cánones de belleza se caracterizan por estar en continuo cambio, según el tiempo y territorio. La pintura nos sirve para analizar lo que se consideraba bello en cierta cultura. 

Estándar de belleza en Japón
Los diarios escritos por mujeres de la corte Heian (794 a 1185), como Murasaki Shikibu, aluden al estándar de belleza basado en apariencia joven, falta de vanidad y encanto natural. Los rasgos apreciados era una nariz pequeña, recta y delgada, pómulos redondeados y ruborizados, ojos estrechos pero alargados, rostro ovalado y labios pequeños pero carnosos.
Los escritos de la época Heian revelan que las mujeres gruesas eran consideradas bellas, pues denotaba nobleza y riqueza, en contraste con la idealizada delgadez en el Japón actual. En el período Edo, el prototipo de mujer ideal exigía un cuerpo y rostro más delgado. Los pechos, manos y pies pequeños, así como los hombros estrechos, se mantuvieron a lo largo de la tradición pictórica. 


En Japón, al igual que en Occidente, la piel blanca era asociada con la clase pudiente, pues se entendía que la persona no exponía su piel a los rayos del sol, como ocurría con los campesinos que trabajaban la tierra. Es un rasgo que ha perdurado, incluso en la actualidad. Según los diarios de la época Heian, una dama de la corte debía cubrir sus imperfecciones con polvo. Más tarde comenzaron a resaltar las mejillas y labios de color rojo. Además, se usaba el negro para acentuar los ojos y pintar las cejas, que solían ser depiladas y pintadas en una posición más alta, práctica conocida como hikimayu.

Una práctica surgida en la Era Heian, llevada a cabo principalmente por mujeres casadas, era el ohaguro, que consistía en teñir los dientes de negro. Fue una práctica popular, hasta que en el período Meiji (1868 a 1912) comenzó a desaparecer. En 1873, la tradición cayó en desuso cuando la emperatriz apareció con los dientes blancos. Las distintas fuentes indican razones bien distintas en cuanto al porqué de esta costumbre: por un lado, se dice que los dientes blancos parecían amarillentos en contraste con la piel blanca, de ahí el pintarlos; otros apuntan a que el blanco de los dientes era atribuido a los espíritus, por lo que resultaba incómodo de ver; otras fuentes afirman que el oscurecer los dientes era visto como símbolo de modestia y fidelidad, y se pensaba que era beneficioso para éstos por motivos medicinales; por último, muchos aluden a que el color negro de los dientes creaba un bonito contraste con la tez pálida y combinaba con los cabellos oscuros propios de las japonesas. En cuanto al cabello, lo ideal era una cabellera larga y abundante.

La belleza China
No podemos hablar de los estándares de apariencia física de este país sin mencionar a las Cuatro Bellezas de la Antigua China (Xishi, Wang Zhaojun, Diaochan y Yang Yuhuan), mujeres célebres, no solo por su aspecto agraciado, sino también por sus virtudes. El ideal chino respondía a una combinación entre beldad y cualidades morales.

Hay un refrán popular que describe la apariencia de la belleza antigua de la siguiente forma: “Cejas estrechas y largas como la hoja del sauce, ojos grandes como la nuez del albaricoque y boca tan pequeña como la cereza”. Sin embargo, en un documento de la corte de la dinastía Han se alude a los modales, la voz y la apariencia, el pelo, la piel y el modo de andar de una concubina del emperador Huandi, así como otros detalles de su cuerpo: estatura 164 cms, ancho de hombro 37 cms, brazo 62 cms, mano 9,2 cms, pierna 74 cms y pie 18 cms.


10 posturas de la antigua belleza
Estas varían de generación a generación, pero hay diez puntos comunes:
  1. Pelo negro y patillas ligeras y bien formadas como el ala de la cigarra.
  2. Moño atado en la cabeza. La emperatriz Zhao Feiyan utilizaba un peinado alto para contrarrestar su pequeña estatura.
  3. Las cejas largas y negras. En la dinastía Tang, algunas mujeres se depilaban las cejas y se las pintaban a su gusto.
  4. Ojos brillosos
  5. Labios rojos y dientes blancos. Se consideraba una señal de buena salud.
  6. Dedos finos y brazos blancos
  7. Cintura estrecha y cutis blanco. Yang Yuhuan, una de las cuatro bellezas, tenía una cintura gruesa, contrario a Zhao, quien era esbelta.
  8. Pies pequeños y pasos ágiles
  9. Maquillaje apropiado
  10. Aroma corporal. Se dice que Xishi era la única entre las cuatro bellezas que despedía aroma corporal.
Se esperaba que fueran mujeres serenas, educadas y elegantes. Desde la Antigüedad a las mujeres chinas se les realizaban de forma tradicional, modificaciones corporales en los pies para impedir su crecimiento. Esta práctica milenaria se llevo a cabo hasta que en 1911 se prohibiera definitivamente, ya que se califico como una imposición altamente cruel y dolorosa. Existe la teoría de que los pies femeninos no se vendaban solamente con fines estéticos, sino para garantizar que las esposas permanecieran en casa.



Fuente: 
Robichaud Castillo, Mariana. (julio de 2016). La representación de la mujer en la pintura japonesa de entreguerras. Revista universitaria de estudios sobre Asia oriental, volumen 8, pp.215-217.

Huo Jianying (enero, 2004) "Bellezas de la antigua China". Disponible en: http://www.chinatoday.com.cn/hoy/2004/0401/p30.htm

29 sept 2016

Las Cuatro Bellezas de China


Cuatro mujeres legendarias, consideradas las más bellas de la Antigua China, que influyeron en emperadores y guerreros. Fueron reconocidas por su encanto, amabilidad e inteligencia. 


Xi Shi, la que hundía a los peces
Vivió en el Estado de Yue, durante el primer período de los Estados Combatientes (472 a.C- 221 a.C). Cuenta la leyenda que, cuando Xi Shi lavaba sus ropas en el arroyo, los peces se hundían, aturdidos por su belleza. 

Como resultado de una de las guerras, el Estado de Yue fue derrotado por el Estado de Wu, por lo que el rey de Yue planeó su venganza. Su cortesano, Fan Li, se dio cuenta de cuán bella era Xi Shi, por lo que la presentó al rey de Yue. Xi Shi pasó un tiempo en palacio, donde fue entrenada para convertirse en una dama instruida. Finalmente, fue enviada al palacio del rey de Wu. 

El rey de Wu quedó encantado con la joven. Solo tenía ojos para ella y empezó a descuidar los asuntos de gobierno. Mientras tanto, el rey de Yue aprovechó esa oportunidad para atacar e invadir Wu. El rey de Wu se suicidó. Según una versión de la historia, después de la victoria, el cortesano Fan Li se llevó lejos a Xi Shi, pues temía que su rey cayera en la misma trampa. No se sabe con certeza lo que ocurrió con Xi al final. Se cree que Fan Li y Xi se hicieron amantes y vivieron felices. Hay una versión más trágica sobre su destino, acerca de que ella pereció en el río. 

Wang Zhaojun, la que hacía caer a las aves
Wang vivió en tiempos de la dinastía Han del Oeste. Según la leyenda, mientras tocaba su instrumento, las aves se detuvieron para escucharla, e impresionadas por su apariencia y melodía, cayeron del cielo.

En su adolescencia, fue seleccionada como doncella de palacio. Las doncellas buscaban llamar la atención del emperador y convertirse en concubinas imperiales. Mao Yanshou, el pintor de la corte, hizo retratos de las doncellas, que serían enviados al emperador para que él eligiera a las más bonitas como concubinas. Las mayoría de las jóvenes sobornaron al pintor, pero Wang se negó, por lo que Mao la dibujó poco agraciada. Sin embargo, ella no permanecería como doncella. 

Cuando los Xiongnu hicieron la guerra a la dinastía Han, el emperador ofreció una esposa al Chányú, líder de los Xiongnu, con el fin de mantener la paz en la frontera. Pero no sería enviada una princesa, sino una doncella. Las mujeres del palacio no deseaban partir con el Chányú, ya que su pueblo era nómada y solían vivir en zonas aisladas. Wang fue la elegida. De acuerdo con otra versión, ella misma se ofreció, pues quería contribuir a la paz entre ambos pueblos.

Antes de su partida, se presentó ante el emperador. Al verla, el soberano quedó cautivado, pero ya no podía hacer nada. Debía cumplir con su promesa. Ordenó la ejecución del pintor por engañarlo. Se cuenta que, durante el viaje hacia su nuevo hogar, la joven no pudo contener la nostalgia, sacó su pipa y empezó a tocar una melodía tan triste, que los gansos en el cielo se detuvieron para escucharla y cayeron al suelo. 

Diao Chan, la que eclipsaba a la Luna
Diao Chan vivió durante la dinastía Han del Este (25-220 d.C). Le gustaba adorar a la diosa de la luna durante las noches de plenilunio. Se dice que cada vez que adoraba a la diosa, la luna perdía su brillo, eclipsada por su belleza.

A los quince años, fue elegida para trabajar en palacio como encargada de la ropa del emperador. Su título de trabajo era Diao Chan. 
Cuando el palacio cayó en caos, ella escapó y fue adoptada por el alto funcionario, Wang Yong. Un malvado cortesano, Dong Zhuo, controlaba la corte y al emperador. Tenía un hijo adoptivo, Luu Bu. 

Wang Yong quería deshacerse de Dong Zhuo y restaurar el poder del emperador, por lo que ideó una plan. Primero invitó a Luu a su casa a cenar. Durante la noche, hizo que Diao Chan saliera a bailar ante Luu, quien de inmediato se enamoró de la joven. Expresó su deseo de casarse con ella y Wang dio su consentimiento. Solo necesitaba tiempo para preparar una dote.

Al siguiente día, Wang invitó a Dong Zhou a su casa para la cena. De nuevo, llamó a la chica para que bailará ante el invitado. Dong ordenó a Wang que enviará a la joven a su residencia. Pocos días después, cuando Luu se presentó para establecer la fecha para su boda, Wang le dijo que su padre adoptivo había tomado a su futura esposa. Luu se enfureció tanto que asesinó a Dong.

Diao fue inmortalizada en la novela "El romance de los Tres Reinos" y en el folklore chino. Sin embargo, no aparece en los registros históricos. A pesar de su origen incierto, Diao vive en los corazones del pueblo chino como una de las Cuatro Grandes Bellezas. Es recordada como la mujer inteligente que, a través de sus maniobras, libró al país de un ministro malvado y salvó al imperio Han.


Yang Guifei, la que avergonzaba a las flores
Yang Yuhuan nació en Yongle. Su padre fue funcionario en Shuzhou, pero murió cuando Yang tenía diez años. Ella provenía de una familia acomodada, era educada, talentosa y agradablemente gorda (en tiempos de la dinastía Tang, a los hombres no les gustaban las chicas que parecían desnutridas). Se cuenta que una vez, mientras paseaba por el jardín imperial, las flores se doblegaron ante ella, abrumadas por su esplendor.

En ese tiempo, el emperador Xuanzong buscaba una esposa para su hijo favorito, el príncipe Shou. Después de unos pocos años viviendo con su marido, Yang captó la atención de su suegro. Xuanzong la convocó a palacio, donde declaró su deseo de poseerla como concubina. Ella tenía veintidós años, mientras que el emperador ya contaba con cincuenta y seis. Después de unos días de estadía, a Yang se le permitió regresar a su propia residencia, ya que todavía era la esposa del príncipe. Yang se enamoró del viejo emperador. Las razones fueron que, además de ejercer tanto poder, el emperador era un hombre guapo y talentoso. En la dinastía Tang, la moral con respecto al matrimonio era floja. La misma abuela del emperador contrajo segundas nupcias con el hijo de su primer marido. 

Yang Yuhuan se convirtió en taoísta en el templo imperial, bajo el nombre de Taizhen¿Cuál es la diferencia entre una monja y una taoísta? Además de la ropa, una monja debía afeitarse el cabello, mientras que una taoísta se lo recogía en un nudo. Cuando una monja quería volver a la vida laica, debía dejar crecer su cabello, mientras que una taoísta simplemente debía soltarlo. Luego de abandonar el templo, se fue a vivir con el emperador. Tres años después, fue nombrada concubina imperial, Guifei.

Con el ascenso de la joven, los familiares de Yang recibieron muchos títulos, para disgusto de otros nobles. El emperador era tan apegado a Yang, que empezó a descuidar la corte. Incluso nombró primer ministro al primo de ella. 

Yang pasaba las horas en las aguas termales de Huaquing y todas las semanas mandaba traer lichis frescos. Uno de sus predilectos fue An Lushan, un general de origen turco, quien, en el año 755, organizó una rebelión. El ejército imperial estaba debilitado. Los soldados exigieron la condena a muerte de Yang Guifei. Para su gran tristeza, el emperador tuvo que cumplir. Aunque, según otra versión, ella misma se suicidó. 




Referencias
Woo, X. L. (2016) Love Tales of Ancient China. Algora Publishing, https://books.google.com.mx/books?id=w8lmDAAAQBAJ&lpg=PP1&pg=PP1#v=onepage&q&f=false



Wang Zhaojun, fuente de imagen
Diao Chan, fuente de imagen



Las Kunoichi



Estas mujeres eran las equivalentes a los hombres llamados Ninjas. Eran una mezcla de guerreras y espías que, además de luchar y utilizar armas y venenos, les enseñaban como sacar provecho a sus encantos de mujer en contra del enemigo. Eran utilizadas a menudo para que se infiltraran en territorio enemigo, con el fin de que llegara con alguno de sus jefes y lo eliminara o le sacara información. Eran muy eficaces al momento de eliminar a un soldado, por ejemplo, ya que no levantaban sospechas de peligro. La mujer fue discriminada en distintos ámbitos y Japón no fue una excepción. Pero aún así, los japoneses reconocían a tan extraordinarias guerreras que se hacían llamar: Kunoichi. 


Las kunoichi se especializaban en seducir a altos mandos y jerarcas enemigos, a los cuales sometían o asesinaban en momentos de descuido. Utilizaban afrodisíacos y estrategias para minar la voluntad de cualquier hombre, provocando celos y enfrentamientos entre los miembros del clan enemigo. Fueron instruidas en el arte de la guerra, la cual incluía el el taijutsu, kenjutsu y ninjutsu.

Sus misiones no se desarrollaban únicamente en la oscuridad y el silencio. Tras una inofensiva doncella del Japón medieval podía esconderse una implacable asesina. Sus armas, como las de todos los ninjas, estaban más bien determinadas por las circunstancias: un palillo para sujetar el cabello podía convertirse en una aguja arrojadiza; un simple abanico podía esconder en su interior filosas hojas de metal y servirles como arma. Su virtud era la sorpresa: la capacidad de sorprender con habilidades de asesina y con armas improvisadas.




Aunque las kunoichi, como todos los ninja, no tenían un uniforme fijo, pues el disfraz y el engaño son parte esencial del ninjutsu, muchas veces se distinguieron por la utilización de trajes ajustados en tonos lila. Lo ceñido de éstos no era capricho: la exhibición del cuerpo era un recurso útil para distraer adversarios de combate, especialmente si éstos eran hombres. La distracción les permitía ganar segundos que eran determinantes de vida o muerte.

El entrenamiento de las kunoichi era diferente del de los ninja masculinos. Su entrenamiento se centraba más en saber disfrazarse, en venenos, y en usar su género como una ventaja. Se entrenaban en combate cuerpo a cuerpo y este conocimiento les servía cuando eran capturadas. Entre sus disfraces estaban los de geisha, prostitutas, adivinas, sirvientas, etc. lo cual les permitía acercarse mucho al enemigo.

En la actualidad hay gran cantidad de mujeres que practican ninjutsu. En las escuelas más tradicionales, la vestimenta de las mujeres es idéntica a la de los hombres, salvo por dos detalles: en algunos casos, el shinobi-gi que utilizan es lila, aunque el negro también está muy difundido. Pero es común a todas las escuelas que, durante el paso de los grados kyu previos al cinturón negro, las mujeres usen un cinturón rojo, mientras que los hombres utilizan uno verde. 




Fuentes:
http://www.bujinkankunoichi.com/

http://www.bujinkanhuelva.com/

http://www.periodismo.uchile.cl/