Mostrando entradas con la etiqueta Edad Contemporánea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Edad Contemporánea. Mostrar todas las entradas

15 abr 2018

Enigmas del Titanic

Se cumplen 106 años desde el hundimiento del barco más famoso de la historia, el RMS Titanic. Es por ello que iniciare este artículo acerca la historia y tragedia del transatlántico británico.

Antecedentes
El Titanic empezó a construirse el 31 de marzo de 1909 mediante la orden de construcción número 401 en el astillero Harland and Wolff de la ciudad de Belfast. Pertenecía a la compañía de buques, White Star Line, cuyo presidente era Joseph Bruce Ismay, y se hallaba en competencia con la compañía Cunard Line. Se construyeron tres buques grandes y lujosos, de nombres inspirados en la mitología griega: Olympic, Titanic y Gigantic (después llamado Britannic).

Eran necesarios 20 caballos en tierra firme para halar cada una de las tres anclas del Titanic, cuyo peso individual era de 15 toneladas y media. Para engrasar los rieles por los que el Titanic se deslizó hacia el mar fueron usadas 23 toneladas de sebo, aceite y jabón. El banquero estadounidense J.P Morgan había invertido 1.500.000 de libras esterlinas de la época para su construcción. Poseía 269 metros de eslora (largo) y 28.2 metros de manga (ancho). No fue construido para destacar en velocidad, pero, durante su breve existencia, fue el más grande del mundo. 

Se emplearon unos diez meses en completar el interior: maquinaria, acabado de decoraciones, etcétera. Sólo tres de las cuatro chimeneas del barco eran funcionales; la cuarta estaba destinada a la ventilación y fue añadida por motivos estéticos. El coste total de la construcción del Titanic: 7,5 millones de dólares de la época, unos 170 millones de dólares de la actualidad o 130 millones de euros al cambio, ajustado todo ello a la inflación.

Viaje inaugural
Contrario a la creencia popular, la fama del Titanic no era tan significativa en el momento de su partida. La leyenda del tristemente célebre transatlántico comenzó tras su naufragio. El Titanic zarpó de Southampton, Inglaterra, el 10 de abril de 1912. Antes de salir del puerto, el Titanic estuvo a punto de chocar contra el New York. "La colisión se evitó por sólo 2 pies (61 centímetros), algo que obviamente es indicativo del desastre que se preparaba", aseguró Tim Maltin. Se dirigía a Nueva York, Estados Unidos. Cruzó el Canal de la Mancha e hizo escala en Francia (Cherburgo) y en Irlanda (Queenstown).



El barco consumía alrededor de 600 toneladas de carbón. El capitán Edward John Smith estaba al mando (también comandó el Olympic), quien esperaba fuese su último viaje, ya que pensaba jubilarse.

La división de clases en el Titanic
Ya sea en tierra o en el mar, las diferencias entre clases sociales se hacían patentes e imprescindibles. Era una sociedad en la que cada quien debía tener presente cual era su lugar. Ni siquiera en las últimas y angustiosas horas del Titanic logró quebrarse esta barrera.

Primera clase

Disfrutaron de todo el lujo y comodidad del transatlántico. Contaban con piscina, baños turcos, gimnasio, biblioteca, proyector de películas, restaurantes, tres ascensores y elegantes camarotes. Había una sala de fumadores para los caballeros (si una mujer fumaba, debía hacerlo en privado). Tenían a disposición la estación de telegrafía. Eran los únicos pasajeros que podían llevar mascotas y eran paseados por dos miembros de la tripulación. Las escaleras principales estaban rematadas por una cúpula de cristal que permitía el paso de la luz natural. 


Estas escaleras pertenecían al Olympic, cuyo interior era idéntico al del Titanic


Sala de fumadores de primera clase

Varios salones fueron decorados temáticamente para reflejar diferentes periodos y movimientos como Luís XV, el jacobiano, victoriano y renacentista. Los solteros no eran separados según su género, como en la tercera clase, pues de ellos se esperaba el máximo decoro.
¿Cuánto costaba un billete de primera clase? Un billete en primera clase del Titanic tenía un precio de 4.350 dólares. El camarote de Charlotte Drake Cardeza, una sobreviviente, consistía en una suite de tres habitaciones, dos dormitorios, una sala de estar, dos vestidores y un baño. Contaba con un balcón privado. El menú de primera clase incluía ostras, cordero, salmón y pato.

Segunda clase
Esta es la categoría que menos se menciona cuando se trata del Titanic. Se habla de los privilegiados de la primera clase y los desafortunados de la tercera. Pero, ¿qué tan cerca estaba la segunda clase del pasaje más adinerado del transatlántico? 



Sala de fumadores para segunda clase.

La segunda clase contaba con un ascensor de marca Otis y un comedor casi tan grande como el de primera, de igual forma, con platillos casi tan exquisitos. No podían llevar mascotas, pero podían recibir primeros auxilios, un privilegio en común con la primera clase. Su lujo rivalizaba con las instalaciones de primera clase de cualquier otro buque de la época. La orquesta, célebre por tocar mientras el Titanic se hundía, eran pasajeros de segunda. El boleto costaba 1.750 dólares.

Tercera clase
Es verdad que la tercera clase fue la más desafortunada en el momento del naufragio. Pero en el momento de zarpar, los pasajeros de esta categoría podían considerarse afortunados. Las instalaciones eran, por mucho, mejores que las de muchos barcos. A fin de cuentas, resultaba más rentable para la compañía un pasaje de tercera, que no demandaba demasiado, en comparación con las comodidades exigidas por la clase alta. 

Salón de tercera clase


Del lado de la proa se alojaban los hombres solteros y en la sección de la popa las mujeres solteras y las familias. Solo había dos baños para los pasajeros de esta clase. No contaban con elevador, por lo que tenían que conformarse con las escaleras. El boleto podía llegar a costar 30 dólares.

Hundimiento 
Una serie de circunstancias desfavorables, o más bien, una cadena de negligencia, arrastró al Titanic hacia su desgracia. Por principio de cuentas, la tripulación recibió múltiples advertencias de icebergs. Además, un capitán experimentado como Edward Smith debía conocer los riesgos de tal ruta.  

El capitán Edward John Smith

El barco contaba con un telégrafo marca Marconi, el cual estaba a cargo de Jack Phillips y su asistente, Harold Bried. Alrededor de las 9:00 del 14 de abril, el Titanic recibió un informe de icebergs por parte del Caronia. En el transcurso de la tarde, el Baltic, propiedad de White Star Line, envió un mensaje a la 1:40 pm acerca de la presencia de icebergs en latitud 41.51 norte, longitud 49.52 oeste. El Amerika y el Noordam también se comunicaron. Esa tarde, Phillips se encontraba muy ocupado enviando mensajes de los pasajeros hacia Cape Race, pues se le habían acumulado del día anterior, cuando el aparato se dañó. Phillips recibió mensajes del barco de vapor Mesaba, que también ignoró. 

A las 23:00, Phillips fue interrumpido de nuevo por Cyril Evans, el operador del SS Californian, reportando habían sido detenidos y rodeados por el hielo. Para ese entonces, Phillips ya estaba muy irritado, por lo que respondió descortésmente al operador del Californian: "Cállese, cállese, estoy trabajando con Cape Race". A las 23:30, Evans apagó el aparato y se fue a dormir. El trato poco cordial entre Phillips y Evans resultó fatal para las personas del Titanic, ya que, a las 23:40, el transatlántico chocaría contra el iceberg.  
Frederick Fleet fue el primer vigía que divisó el iceberg y dio aviso de éste. Hay cierta controversia respecto a los vigías, pues Fleet testificó que de haber tenido binoculares (que no le fueron provistos), habría visto el iceberg mucho antes. 

El Titanic chocó contra el iceberg por el lado de estribor el 14 de abril de 1912. Se calcula que si el Titanic no hubiese llevado las puertas estancas diseñadas por el ingeniero Thomas Andrews y que aislaron los diferentes compartimentos, se hubiera hundido en tan solo media hora. El primer oficial, William Murdoch, estaba al mando del buque mientras el capitán descansaba. La película de Cameron me parece una joya, pero la única mancha que le veo es la representación que se hizo del oficial Murdoch, siendo que gracias a él se salvaron muchas personas. 

Posición de los barcos

El Californian, que estaba a menos de 20 millas del lugar, no captó los mensajes de SOS que enviaban los telegrafistas del Titanic, aunque el vigía si vio las bengalas blancas.  A las 23:30, la tripulación del Californian intentó comunicarse por medio del código Morse, sin obtener respuesta. Ese era el buque más cercano al lugar del desastre, pero el único que respondió al llamado de socorro fue el RMS Carpathia, que se encontraba a 58 millas de distancia y tardaría cuatro horas en llegar (a pesar de que iba a máxima velocidad). El Carpathia era propiedad de Cunard Line, la empresa rival de White Star Line. El Olympic estaba demasiado lejos para acudir al rescate de su gemelo.

Más tarde, el capitán Lord del Californian, con tal de limpiar su imagen, alegó que había visto un tercer barco más cerca del Titanic. De ser cierta cierta la teoría del tercer barco, se ha sugerido que éste pudo ser el Samson, un velero que cazaba focas furtivamente. Sin embargo, recientemente se descubrió que el Samson estuvo en Islandia el 6 de abril de 1912, por lo que es improbable que estuviese en el lugar del naufragio.

A pesar de la eficiencia de las puertas, el Titanic cedió ante el océano Atlántico a las 2:20 de la madrugada del 15 de abril, después de dos horas y 40 minutos del choque. Hubo sobrevivientes que afirmaron que el barco se había hundido en una pieza, mientras que otros se percataron de que se había partido en dos. Años después se comprobó que, efectivamente, el barco se había partido cerca de la tercera chimenea, pero casi debajo del agua, razón por la cual no todos los pasajeros lo notaron. 

Según una expedición de History Channel por medio del barco ruso Keldish en 2005, el barco no se levantó 45° grados sobre el nivel del mar, sino 11°.
Murieron 1517 personas por ahogamiento e hipotermia. De 2223 pasajeros y miembros de tripulación, sólo 706 personas habían sobrevivido. Las normas de seguridad de la época contribuyeron a la tragedia, ya que no se exigía que hubiese botes suficientes para todos los que iban a bordo. Sólo había botes salvavidas para 1178 pasajeros. Era el peso del barco lo que determinaba el número de botes, no el número de pasajeros. Aparte, en el momento de abandonar el barco, la mayoría de los botes no iban llenos. Había unos que no transportaban ni la mitad de su capacidad. La evacuación del Titanic fue retrasada, ya que la tripulación no estaba lo suficientemente capacitada.


White Star Line tuvo que pagar 3.500.000 libras esterlinas en compensación por las vidas y los bienes perdidos. La noticia del hundimiento del barco más grande y lujoso conmocionó al mundo. Y aún más a la enlutada Southampton, ya que, la mayoría de los miembros de la tripulación provenían de esa ciudad. 

Mitos sobre el Titanic

1. El insumergible
Este es, probablemente, el mito más extendido sobre el famoso transatlántico. En la película de Cameron se menciona repetidamente. En realidad, la empresa nunca declaró que el barco fuese imposible de hundir. Fue algo que se menciono después del hundimiento, para mayor sensacionalismo.  

2. El Titanic trataba de batir un récord de velocidad
White Star Line no pretendía construir el transatlántico más veloz. La compañía rival, Cunard Line, los superaba en este aspecto. Fue construido para ser el más lujoso y grande. Aunque es verdad que una pasajera de primera clase, Elizabeth Lines, escuchó una conversación entre Bruce Ismay y el capitán Smith acerca de mantener la velocidad del Titanic. Los horarios no dejaban de ser una prioridad.

3. El primer barco en usar la señal SOS
Eso no es verdad, hubo otros barcos que utilizaron esta señal antes que el Titanic. SOS significa "save our souls", que era más fácil de reconocer en Morse. Aunque esta señal raramente fue usada por los operadores británicos, que preferían el CQD.

4. Los pasajeros de tercera clase fueron retenidos
Si existían rejas que separaban a los pasajeros de tercera clase de los demás, pero por motivo del cumplimiento de las leyes de inmigración de Estados Unidos. Fue la clase que más decesos registró. Pudo ser debido a que la sección de tercera clase estaba más lejos del acceso a la cubierta de botes. 
Otra dificultad en el momento de su evacuación fue la barrera del idioma, ya que muchos de tercera clase eran inmigrantes no angloparlantes que no pudieron entender las instrucciones de la tripulación, que sólo hablaba inglés. 





Fuentes:
Valencia, J. A. (2012) “Titanic: 100 años después, conozca los 100 datos curiosos de un naufragio histórico”, El País.
SobreHistoria
National Geographic
Traveler
La Nueva España

Loading...
Loading...

1 sept 2017

Recuerdos de los supervivientes (Encuestas)

La política nazi de los años treinta perseguía hacer tan insoportable la vida de los judíos que éstos se viesen obligados a abandonar el país. En gran medida, esta política fue un éxito: muchos judíos emigraron durante esa década. Sin embargo, a pesar de la discriminación económica, social y jurídica, otros muchos judíos prefirieron quedarse en Alemania, con la esperanza de que Hitler y los nazis desapareciesen y el país recuperase la normalidad.


Aunque al final se demostró que las esperanzas de los judíos eran ilusorias, no eran consecuencia de un proceso irracional; de hecho, se basaban en un lúcido análisis de las intenciones y actitudes de los vecinos, compañeros de clase y colegas alemanes, así como el trato que recibieron los judíos por parte del estado nazi y los oficiales del partido.

Encuesta de los supervivientes judíos de Krefeld, 1996

1. ¿Qué trato recibió usted de sus compañeros de colegio no judíos?

Cordial 22%
Principalmente cordial 18%
Una mezcla de cordial y no cordial 22%
Principalmente no cordial 2%
No cordial 7%
No tenía relación con los escolares no judíos 16%
No recuerda 0%
Otro tipo 2%
NS/NC 11%

2. Antes de 1933, ¿Qué trato recibió su familia de los ciudadanos no judíos?

Cordial 47%
Principalmente cordial 27%
Una mezcla de cordial y no cordial 11%
Principalmente no cordial 2%
No cordial 0%
No tenía relación con los escolares no judíos 2%
No recuerda 7%
Otro tipo 0%
NS/NC 4%

3. Después de 1933, ¿Hubo algún cambio en el trato que recibía su familia de los ciudadanos no judíos? ¿Cómo describiría dicho cambio?

Sin grandes cambios; cordial o principalmente cordial 20%
Empeoramiento gradual; mezcla 26%
Claramente peor; principalmente no cordial 33%
NS/NC 22%

4. ¿Recibió usted ayuda o apoyo significativo de los alemanes no judíos durante el Tercer Reich?

No 89%
Si 9%
NS/NC 2%

5. ¿Fue interrogado alguna vez por la Gestapo o por la policía?

No 89%
Si 9%
NS/NC 2%

6. ¿Sentía miedo por la posibilidad de que lo detuviesen durante el Tercer Reich?

Sentía un miedo constante 20%
Sentía miedo ocasionalmente 42%
No temía que tal cosa pudiera ocurrir 27%
NS/NC 11%

7. ¿Cuándo abandonó Alemania?

1933 11%
1934 2%
1935 2%
1936 7%
1937 7%
1938 20%
1939 29%
1940 4%
1941 4%
1942 2%
1943 0%
1944 2%
NS/NC 9%


NOTA: La media de edad de los encuestados era de setenta y seis años en el momento de realizar la encuesta (abril-junio de 1996). (Algo más del 50% de los encuestados nació en 1921 o en una fecha anterior).


Fuente
Johnson, Eric A.. (2002). El terror nazi. Barcelona y Buenos Aires: Editorial Paidós.

Kristallnacht, la noche de los Cristales Rotos (Parte 2)




Estos acontecimientos impactaron al mundo y a gran parte de la sociedad alemana. Muchos oficiales y altos cargos nazis condenaron los disturbios incontrolados y los daños causados a las relaciones internacionales como consecuencia del pogromo de la Kristallnacht que desencadenó Goebbels. Göring, que viajaba en tren cuando comenzaron las acciones contra los judíos, se sintió indignado cuando tuvo conocimiento de los hechos a su llegada a Berlín. No tardó tiempo en reaccionar: llamó rápidamente a Hitler para expresar su desacuerdo el 10 de noviembre y tomó medidas para controlar la situación. Al día siguiente se ordenó el cese del pogromo. 

El 12 de noviembre, Göring pronunció en Berlín una conferencia a la que asistieron los altos cargos del estado, el partido y la policía, así como los principales representantes de las compañías de seguros alemanas. Abrió la sesión declarando que ya había sufrido suficientes agravios y que ahora, de una vez por todas, iba a tomar las medidas necesarias para resolver la cuestión judía:
La reunión de hoy tiene un carácter decisivo. He recibido una carta en nombre del Führer [...] donde se ordena que la cuestión judía sea ahora, de una vez por todas, coordinada y resuelta de un modo u otro. [...] Esta vez debemos optar por algo decisivo. Porque, caballeros, creo que ya hemos tenido bastantes manifestaciones de violencia. No perjudican a los judíos, sino a mí mismo, como máxima autoridad en la coordinación de la economía alemana. Si hoy se destruye una tienda judía y sus bienes son arrojados a las calles, la compañía de seguros tendrá que pagar los daños, algo que ni siquiera afecta a los judíos. Además, los bienes destruidos provienen de los bienes del consumidor, que a su vez pertenecen al pueblo. [...] No deseo que quede una sola duda, caballeros, sobre el objetivo de esta reunión. No hemos venido simplemente a hablar, sino a tomar decisiones, e imploro a las instancias competentes que tomen las medidas oportunas para eliminar a los judíos de la economía alemana.
En la clausura de la conferencia, Göring exclamó: "De una vez por todas quiero erradicar los actos individuales [contra los judíos]". A partir de entonces, la persecución de los judíos se llevó a cabo al estilo metódico alemán, no en estallidos violentos y disturbios populares. Raul Hillberg apunta lo siguiente: "El pogromo de noviembre fue la última oportunidad para la violencia callejera contra los judíos. [...] A partir de entonces sólo fue posible tratar a los judíos de un modo "legal", es decir, de un modo metódico que permitía la planificación adecuada y concienzuda de cada medida". Los disturbios dieron paso a la normalidad en la mayor parte de las localidades antes del 11 de noviembre, pero los efectos secundaron perduraron varias semanas más. 

El 12 de noviembre, Göring ya había aprobado varios decretos en los que atribuía a los judíos la responsabilidad del asesinato de Rath -por el cual tendrían que pagar una multa de mil millones de marcos y costear los daños ocasionados- y excluía a los judíos de la vida económica alemana. Según el último decreto, del 1 de enero de 1939:

  • Se prohibía a los judíos que tuviesen tiendas al por menor o de venta por correo o trabajasen como comerciantes autónomos, pues ya no podían ofrecer al público bienes o servicios en mercados, ferias o muestras.
  • Podían ser despedidos con un aviso de sólo seis semanas de antelación.
  • Perdían todo derecho a reclamar el subsidio de desempleo o pensiones de jubilación.

Los expedientes de la Gestapo y los autos del Tribunal Especial relativos a los judíos de Krefeld, Colonia y Bergheim subrayan la precaria situación que vivieron los judíos desde la Kristallnacht hasta el estallido de la guerra, en septiembre de 1939. Muy pocos judíos acusados de infracciones de cualquier tipo recibían ahora medidas de indulgencia por parte de las autoridades. Casi todos fueron enviados directamente a campos de concentración, o bien condenados por tribunales alemanes y, después de cumplir la condena, enviados por la Gestapo a campos de concentración. Los datos sugieren también que no sólo la Gestapo y los tribunales castigaron más severamente a los judíos después de la Kristallnacht, sino que la Gestapo dedicó más recursos que antes a la incriminación de los judíos. 

Antes de noviembre de 1938, la Gestapo permitía que la población civil informase sobre los casos judíos, excepto cuando se trataba de presuntas actividades comunistas o peligrosas para el régimen. Después de la Kristallnacht, la Gestapo confiaba mucho menos en la población como fuente de información sobre los judíos, y mucho más en su propia red de espionaje. En 1939, las protestas comunistas, socialistas, religiosas o de otro tipo ya habían sido acalladas. La prioridad de la Gestapo y el régimen era obligar a los judíos a abandonar el país. 


Fuente
Johnson, Eric A.. (2002). El terror nazi. Barcelona y Buenos Aires: Editorial Paidós.

31 ago 2017

Kristallnacht, la noche de los Cristales Rotos (Parte 1)

Toda apariencia de moderación en el trato de los nazis hacia los judíos llegó a su fin en noviembre de 1938, cuando se desató el pogromo de la Kristallnacht. No obstante, los datos indican que la mesura temporal de los nazis en su política antisemítica -necesaria en parte por el deseo de Hitler de ofrecer una buena imagen a los extranjeros durante los Juegos Olímpicos de 1936- había finalizado al menos un año antes.


El 27 de noviembre 1937, el ministro de Economía del Reich, Hjalmar Schacht, que había supervisado el programa de renovación económica pero que también se había opuesto al antisemitismo radical en materia económica, fue destituido. Una vez eliminado el estorbo de Schacht, los empresarios judíos recibieron cada vez más presiones para vender sus negocios a firmas arias, siempre a precios muy inferiores a su valor en el mercado. El decreto de Göring del 15 de diciembre de 1937 redujo el cupo de materias primas y el mercado de divisas de los negocios judíos, y el del 1 de marzo de 1938 privó a los judíos del derecho de recibir contratos públicos. Para facilitar la "arianización" de la economía e impedir que los judíos conservasen sus bienes, Göring decretó el 26 de abril de 1938 que todas las propiedades judías por un valor superior a los 5.000 marcos fuesen registradas oficialmente. Entre junio y julio se aprobaron medidas adicionales para prohibir a los médicos, dentistas y veterinarios judíos atender a pacientes arios o a sus animales.

El acoso y la humillación de los judíos se exacerbaron en diversos aspectos durante este período, a medida que el régimen incrementó sus esfuerzos para obligar a los judíos a emigrar. La propaganda antisemítica se hizo más virulenta, muchos municipios aumentaron sus restricciones sobre el movimiento judío y los letreros "sólo para alemanes" fueron cada vez más comunes en los bancos de los parques. Un decreto promulgado el 17 de agosto de 1938 regulaba los nombres de pila, iniciando un proceso consistente en marcar a los judíos (proceso que culminó en septiembre de 1941 cuando se obligó a los judíos mayores de seis años a ponerse una estrella de David amarilla con la palabra judío cada vez que salían en público). De acuerdo con esta medida, que entró en vigor el 1 de enero de 1939, los judíos debían ser fácilmente identificables, eligiendo para sus hijos recién nacidos nombres prescritos en una lista, como Abimelech, Hennoch o Zedek para los varones, y Breine, Cheiche o Jezebel para las mujeres. 

Pese al acelerado ritmo de la persecución, muchos judíos se aferraron a la esperanza, cada vez más lejana, de que mejorase la situación, o al menos no empeorase. Sin embargo, de la noche a la mañana los judíos indecisos entraron en razón. "La Kristallnacht sucedió en noviembre de 1938 y todo cambió", afirmaba Max Rein en una carta que escribió el 1 de abril de 1988 a los organizadores de un intercambio entre antiguos judíos de Krefeld y escolares de la ciudad, en la víspera del quincuagésimo aniversario del pogromo.

La noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, y durante varios días después, los judíos de Krefeld, Colonia, Bergheim y el resto de Alemania sufrieron un arrebato de violencia antisemítica sin parangón en todos los años del Tercer Reich. En unos días, casi todas las sinagogas y lugares de culto judíos fueron profanados e incendiados, miles de establecimientos y pisos particulares judíos fueron saqueados y destruidos, 91 personas fueron asesinadas, unos 26.000 hombres judíos fueron enviados a campos de concentración, y otros miles de judíos acabaron temporalmente en prisión preventiva o retenidos por las autoridades. Tales atrocidades se cometieron a la vista de todos. Robert Gellately lo ha explicado así: "Era imposible no ser testigo [...] Casi de la noche a la mañana llegó el final para muchas comunidades judías pequeñas".

Hershel Grynszpan

El 7 de noviembre de 1938, Hershel Grynszpan, adolescente judío de diecisiete años educado en Hanover, disparó a un joven diplomático alemán llamado Ernst vom Rath en la embajada alemana de París. Este acto de Grynszpan fue la represalia por la noticia que había recibido recientemente de su hermana, donde se le comunicaba que sus padres habían sido deportados a Polonia al final de octubre. Rath murió dos días después, el 9 de noviembre. En ese momento, Hitler, Joseph Goebbels y otros líderes del Partido Nazi se encontraban reunidos en el ayuntamiento de Munich, celebrando el intento de golpe de estado frustrado llevó a cabo Hitler quince años antes. Cuando recibieron la noticia de la muerte de Rath, aproximadamente a las 8:30 de la tarde, Goebbels aprovechó la ocasión para liderar la persecución judía. Después de un vehemente discurso antisemítico, en el que exigía que los judíos pagasen colectivamente por el asesinato de Rath, los líderes del partido, los hombres de las SA y los oficiales de la Gestapo de toda Alemania recibieron llamadas telefónicas en las que se les instaba a emprender acciones inmediatas contra los judíos. 

Aproximadamente a las 10:30 de la noche, en la sede regional del Partido Nazi de Krefeld se recibió una llamada de Munich a través de la cual se comunicaba la orden de Goebbels de emprender acciones contra los judíos. La orden fue transmitida a Diestelkamp, quien a su vez puso en marcha el pogromo asignando las principales funciones a hombres de las SA y las SS vestidos de civiles. La implicación de la Gestapo comenzó algo más tarde. La Gestapo no debía intervenir excepto si era para garantizar el cumplimiento de ciertas normas relativas a las "manifestaciones":

  • No incendiar las sinagogas situadas en zonas que podían poner en peligro los edificios vecinos;
  • Destruir pero no saquear las tiendas y casas judías;
  • No dañar los negocios no judíos;
  • Y no molestar a los extranjeros, aunque fuesen judíos.
En cuanto los oficiales de la Gestapo quedasen liberados de las responsabilidades de control, debían detener a todos los judíos varones que cupiesen en los calabozos locales, sobre todo hombres acaudalados y no excesivamente mayores. Durante la mañana del 10 de noviembre y a lo largo de todo ese día y el siguiente, la Gestapo de Krefeld procedió a detener a 63 hombres judíos de edades comprendidas entre los diecinueve y sesenta y seis años. Después de pasar varios días en la cárcel local de Krefeld, estos hombres fueron enviados junto con varios cientos de judíos de la región del Rin y del Ruhr al campo de concentración de Dachau, situado a las afueras de Muchich. En Dachau, los hombres recibieron un anticipo de lo que tenían reservado para los judíos que permanecían en Alemania. Estos hombres judíos, en su mayor parte, fueron liberados al cabo de tres o cuatro semanas, después de que sus familiares pagasen el billete de vuelta y después de haber aportado pruebas de que ya habían hecho los preparativos para emigrar. 
La experiencia de los judíos que no habían sido enviados a Dachau no fue menos terrorífica. Aunque la mayoría de los ciudadanos alemanes sólo presenció el pogromo y no participó en él, muchos se sentían avergonzados por ello, y algunos incluso ayudaron a los judíos durante aquel proceso*.





*Ian Kershaw, en su estudio sobre la actitud del pueblo en la Alemania nazi, sostiene que los ciudadanos reaccionaron al pogromo con "un gran movimiento de desaprobación. [...] La afirmación de Goebbels de que el pogromo había sido la "respuesta espontánea" del pueblo alemán ante el asesinato de Vom Rath era universalmente reconocida como rídicula". Popular opinion and political dissent in the Third Reich, op, cit., págs. 262-263.



Fuente
Johnson, Eric A.. (2002). El terror nazi. Barcelona y Buenos Aires: Editorial Paidós.

29 ago 2017

Las Leyes de Nuremberg



Los líderes del Partido Nazi de Berlín estaban preocupados por los casos en los que las autoridades judiciales y policiales tenían que combatir los impulsos antisemíticos de los activistas del Partido Nazi y otros extremistas a fines al régimen. En 1935 tomaron importantes medidas para tranquilizar a los militantes y controlar la situación. El 11 de abril de 1935, el Secretario del Partido Nazi, Hess, dio la orden siguiente a los miembros del partido:

Si bien comprendo que todos los nacionalsocialistas decentes se opongan a estas nuevas tentativas judías con gran indignación, debo advertirles con la máxima diligencia que no den rienda suelta a sus sentimientos por medio de actos de terror contra individuos judíos, pues esto sólo provocará que los miembros del partido entren en conflicto con la policía política, que a su vez está formada por muchos militantes del partido, y esto será bien recibido por los judíos. La policía política en tales casos sólo puede cumplir las órdenes estrictas del Führer de emplear todas las medidas necesarias para mantener la paz y el orden, posibilitando así que el Führer reprenda en cualquier momento las atrocidades y boicots denunciados por los judíos del extranjero.


Además de la advertencia de Hess, la dirección del Partido Nazi también tomó otras decisiones importantes a partir de entonces para presionar más a los judíos y clarificar su estatus legal. La más significativa fue la aprobación de la "Ley para la protección de la sangre y el honor alemanes y la ciudadanía del Reich" el 15 de septiembre de 1935, que supuso un paso crucial en la persecución "legal" de los judíos. Las Leyes de Nuremberg, promulgadas el último día de la Fiesta-Mitin Anual del Partido en Nuremberg y justo después de una nueva oleada popular de atrocidades y boicots antisemíticos por toda Alemania, conferían a la policía y a las autoridades judiciales nuevas armas poderosas para perseguir a los judíos. Las nuevas leyes excluían a los judíos de los derechos de ciudadanía, aportaban una definición legal de "judío" y proscribían las relaciones físicas entre judíos y no judíos.

La Ley para la protección de la sangre y el honor alemanes y la ciudadanía del Reich incrementó la vulnerabilidad jurídica de los judíos y su aislamiento social, al declarar ilegales el matrimonio y el contacto sexual entre judíos y arios, prohibir que los judíos contratasen a mujeres alemanas menores de cuarenta y cinco años como servicio doméstico e impedir que desplegasen la bandera alemana o los colores del Reich. Dado que Hitler creía que las relaciones sexuales siempre son iniciadas por los hombres, sólo éstos eran procesados por incumplir las prohibiciones sexuales de estas leyes. En teoría, tanto los judíos como los individuos "de sangre alemana" podían ser castigados (con condenas de hasta quince años de prisión) por cometer el nuevo crimen de Rassenschande (habitualmente traducido como "corrupción racial").

A causa de la nueva oleada de medidas contra los judíos, fue necesario definir quién era o no era considerado "judío". Para la mayor parte de los militantes y oficiales del partido, cualquier individuo con una gota de sangre judía era judío y merecía ser perseguido hasta el final. 

Muchos funcionarios judiciales y del estado consideraban necesario distinguir entre:

  • Volljuden (judíos puros).
  • Mischlinge (personas nacidas de matrimonios mixtos formados por un cónyuge judío y otro no judío). Posteriormente subdivididas en dos grupos: de primer grado (con dos abuelos judíos) y segundo grado (un sólo abuelo).
Raul Hilberg señala que "el partido "combatía" al semijudío como portador de "influencia judía"; el servicio civil quería proteger "la parte alemana" de los semijudíos". Al final, la definición se redactó en el Ministerio del Interior y la opinión perdedora fue la del partido.

La primera regulación de la Ley de ciudadanía del Reich, aprobada el 14 de noviembre de 1935, recogía dicha definición. Según la nueva legislación de noviembre, un judío era todo individuo con tres o más abuelos judíos. En diversas condiciones especiales también entraban en la definición los individuos con sólo dos abuelos judíos: si antes del 15 de septiembre de 1935 habían contraído matrimonio con un judío o eran miembros de la comunidad religiosa judía; si habían sido concebidos en una relación extramatrimonial entre un progenitor judío y otro no judío y habían nacido después del 31 de julio de 1936; o si habían sido concebidos en un matrimonio mixto contraído después del 15 de septiembre de 1935. Las personas que no correspondían a ninguno de los anteriores supuestos pero que tenían al menos un abuelo judío se definían como Mischlinge. Éstos no eran considerados arios, por lo tanto, se encontraron en una posición precaria en la Alemania nazi. No obstante, la mayoría corrió mejor suerte que los "judíos puros" y sobrevivieron al Holocausto. 

La Gestapo

Una vez definidos los judíos, su persecución podía proceder de acuerdo con unos principios más técnicos. Con tal fin, el centro del aparato del terror, con sede en Berlín, creó un departamento especial, encabezado por "especialistas en la persecución a los judíos", para coordinar este asunto. En el otoño de 1936 se constituyó una nueva sección del SD para los asuntos judíos, con Adolf Eichmann como vicepresidente. Su finalidad era centralizar "todo el trabajo de la cuestión judía desarrollado por el SD y la Gestapo" y declaró el 18 de diciembre de 1936 que el principal objetivo de la policía política sería "la reducción de la influencia judía en todas las esferas de la vida pública (incluida la economía) [y] el fomento de la emigración judía". 



Fuente:
Johnson, Eric A.. (2002). El terror nazi. Barcelona y Buenos Aires: Editorial Paidós.

2 ene 2017

Causas del Antisemitismo

El antisemitismo constituye un conjunto de opiniones y actitudes con tendencia a la hostilidad hacia los judíos. Es también llamado "el odio más antiguo". Este sentimiento hostil no es un invento de Hitler, sino que su origen es mucho más antiguo. El término apareció en 1873, dado a conocer por el periodista alemán Wilhelm Marr. El término hacia referencia al rechazo racial, no distinguiendo entre los judíos y los conversos. Antes sólo existía el término anti-judaísmo. El antisionismo es el rechazo a que los judíos tengan su propia patria. Semítico se refiere a los pueblos con lenguas de origen común, como el árabe, amárico, hebreo y tigrinya. Semita es aquel que hable cualquiera de estos idiomas.

Las causas son variadas y confusas, pues han variado a través del tiempo. Las tres principales causas se dividen en: religiosas, económico-sociales y étnicas. 

Antigüedad y Edad Media
Al inicio de su historia, fueron una mezcla de diferentes pueblos semíticos, que cesaron a medida que se impusieron las prescripciones religiosas. Los judíos han vivido por siglos fuera del territorio de origen, sin lograr establecerse en un lugar fijo ni integrarse en la sociedad. 
En la Biblia se nos describe cuando Jacob se establece con su familia en Egipto. Dos siglos después, la descendencia de Jacob crece, para desconfianza del faraón. En más de doscientos años de convivencia con el pueblo egipcio, los judíos no se habían mezclado con ellos.

En Grecia y Roma se les aceptaba como extranjeros. Manetón, sacerdote egipcio, fue un precursor del antijudaísmo en la Antigüedad.  En el siglo III a.C Manetón escribió que los judíos eran descendientes de los leprosos expulsados de Egipto. También escribió que Moisés les había enseñado a "no adorar a los dioses". El desprecio de algunos gobernantes o habitantes romanos estaba motivado más por razones sociales o políticas que por religión. El Imperio Romano se había mantenido tolerante con las religiones de los pueblos dominados.

En la Edad Medieval, los cristianos reconocían las raíces judías de su religión, pero consideraban que su fe sustituía el judaísmo. Pero los judíos se negaron a reconocer a Jesús como Hijo de Dios. Los ataques a judíos por parte de los residentes locales eran comunes en muchas regiones. Llegado el siglo XV, habían sido expulsados de Alemania, Francia e Inglaterra, pero en España y Portugal aun gozaban de cierto privilegio, donde se convirtieron en prestamistas. Dado que no podían poseer tierras, desarrollaron una gran habilidad en los asuntos financieros. 



A fines del siglo XV fueron expulsados de España y Portugal, por lo que muchos se refugiaron en Holanda, Polonia y Turquía, mientras que otros tantos pretendieron escapar del peligro de la Inquisición instalándose en África o en América.

Antisemitismo en edad contemporánea
El francés Joseph Arthur de Gobineau escribe una teoría acerca de la superioridad de la raza aria. Describe al hombre ario, de origen nórdico germánico, y establecía que la mezcla de la raza aria con razas inferiores producía decadencia. Houston Chamberlain publicó el libro "Los Fundamentos del Siglo XIX", el cual ensalzaba la raza germana. Consideraba que "los judíos son maestros de la intolerancia, del fanatismo de la religión y del asesinato por religión, y apelan a la paciencia cuando se sienten muy oprimidos"El historiador Theodor Momsen decía: «Los judíos constituyen hoy día en Alemania el elemento de descomposición de nuestros clanes, como lo fueron anteriormente en el Imperio romano». En 1903 aparecen los Protocolos de los Sabios de Sion, un escrito que acusa a los judíos de planear una conspiración para dominar el mundo. El francés René Gantier sostiene que la raza judía deriva de las razas negra y amarilla. Jörg Lanz fue un monje austriaco que glorificaba la raza aria, describiendo a las "razas inferiores" como el producto de la relación entre Eva y un demonio.

Las Leyes de Núremberg en 1935 fueron el comienzo de la discriminación y persecución de los judíos en la Alemania nazi. Pretendían evitar la mezcla racial entre judíos y alemanes, condenando el matrimonio o la relación extramatrimonial. 

Adolf Eichmann, responsable directo de la Solución Final, pronunció la frase: «Daré saltos de alegría en la tumba, ya que el sentimiento de tener cinco millones de judíos sobre la conciencia es extraordinariamente tranquilizador», aunque tiempo después dijo que judíos no era la palabra, sino enemigos del Reich.

Motivos religiosos
En el primer milenio de la era cristiana persistió la creencia de que los judíos fueron los responsables de la crucifixión de Cristo. Consideraban que su castigo por el deicidio y el rechazo a convertirse a la fe cristiana era andar por el mundo sin poder asentarse en un sitio. En la Edad Media predominaban esta clase de ideas. Por ejemplo, se decía que los judíos robaban hostias consagradas a fin de profanarlas. Otra de las graves acusaciones fue la del libelo de la sangre, que hacia referencia a los crimenes realizados por judíos en los que empleaban sangre humana. Una de las difamaciones más atroces contra judíos fue la del secuestro de niños cristianos a los que crucificaban. El anti-judaísmo no fue exclusivo de los católicos, pues el mismo Lutero propuso una serie de medidas contra los judíos, como el quemar sus sinagogas, confiscar sus libros y expulsarlos.

Al conocerse los horrores del Holocausto, se realizó la Declaración Nostra Aetate en 1965, que proclama: «Aunque las autoridades de los judíos con sus seguidores urdieron la muerte de Cristo, las cosas que se llevaron a cabo en su Pasión no se pueden imputar indistintamente a todos los judíos que entonces vivían ni a los judíos de nuestro tiempo».

Motivos sociales y económicos 
A finales del siglo XIX surgieron cambios en Europa que afectaron la religión en el mundo occidental. Los europeos empezaron a abrazarse a la filosofía y la ciencia para encontrar respuesta a las interrogantes del hombre. Ni los adelantos en la ciencia ni el hecho de que hubiera judíos entre aquellos intelectuales supuso el fin del anti-judaísmo. Después de siglos de anti-judaísmo religioso, ahora era preciso que el prejuicio tuviera una base científica. A mediados del siglo XIX, la ciencia aportó "evidencia" acerca de la superioridad racial, afirmándose que los judíos (entre otros, como los gitanos) eran biológicamente inferiores.


El antisemitismo nazi tuvo sus bases en el anti-judaísmo medieval y en las propias ideas de Lutero, quien en 1542 publicó un libelo intitulado Contra los Judíos y sus Mentiras, acusándolos de ser usureros y ajenos a la nación germana. El odio por los judíos, sin tomar en cuenta las creencias religiosas, se debía también a que eran considerados extranjeros, sin derecho a poseer nada. 

En 1793, Johann Fichte afirmó que era necesaria la expulsión de los judíos como un medio de protección para Alemania y propuso una medida siniestra relacionada con la Solución Final de Hitler.

En Alemania no existía una conciencia nacional como en otros país, por lo que se buscó una identidad propia. En el ideal formulado los alemanes, basado en la superioridad de la raza nórdica, ideal donde los grupos minoritarios, como los judíos, no tenían cabida. Pero al estallar la Primera Guerra Mundial, fue preciso un ambiente de unión nacional para hacer frente a la guerra. El antisemitismo se suavizó en esta época.

Cuando se perdió la esperanza de ganar el conflicto, decayó la unión nacional y se intensificó la tensión social. Como tantas veces, los judíos fueron elegidos como chivos expiatorios, aun cuando habían participado en el frente. En 1920 se fundó el Partido Obrero Alemán, que posteriormente se convirtió en el Partido Nazi. Al termino de la Primera Guerra Mundial, Alemania entró en crisis, pues el Tratado de Versalles obligaba a los vencidos a someterse a unas condiciones humillantes. La crisis económica provocó que muchos alemanes quebraran. Fue entonces cuando se empezó a acusar a los judíos de aprovecharse de la crisis.




Bibliografía 
Sobejano, M. (1991). Antisemitismo. Diciembre 2016, de Mercaba Sitio web: http://www.mercaba.org

Sanderson, N.. (2004). El origen del anti-judaísmo, anti-semitismo y anti-sionismo. Diciembre 2016, de Puentes para la paz Sitio web: http://web1.bridgesforpeace.com/

http://jinuj.net/articulos/210/shoa.causasantisemitnazi.t.html