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22 sept 2018

Frases de Grandes Autores

A las palabras de los grandes escritores les basta un minuto para germinar y una larga existencia para perdurar. A continuación, incluiré algunas de esas frases inspiradoras.

Frases de poetas famosos
El amor es rasgo imprescindible en el ser humano y muchos autores coinciden en que otorga sentido a la vida misma. 




“Parece, cuando se ama, que el mundo entero tiene rumor de primavera”. Juan Ramón Jimenez Mantecón, poeta español.

El ganador del Premio Nobel de Literatura compara ese sentimiento con la frescura de la primavera y la ilusión que brota en el corazón tal como hacen las flores en dicha estación. 




"En un platillo de la balanza coloco mis odios; en el otro, mis amores. Y he llegado a la conclusión de que si las cicatrices enseñan; las caricias, también". Mario Benedetti, poeta, periodista y dramaturgo uruguayo. 

El escritor uruguayo nos plantea una dolorosa y a la vez esperanzadora realidad. No hay humano que logre evadir el dolor, así tampoco hay pena que la felicidad no pueda erradicar. 



"Una mujer observa su cuerpo intranquila, como si fuera un aliado poco fiable en la lucha por el amor"Leonard Cohen, poeta, novelista y cantautor canadiense

El galardonado al Premio Príncipe de Asturias habla sobre la cruda verdad que alude a las repercusiones de los estrictos estándares de belleza establecidos por la sociedad. Una mujer cuya inseguridad obstaculiza su trayecto al amor. 




"El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada"Gustavo Adolfo Bécquer, poeta español.

Cuando hablamos de amor, no podemos omitir a Bécquer, el melancólico poeta que habló de soledad y pasión. Así como el papel de los sentidos en la manifestación de tales sentimientos. 




“Supe que ser amado no es nada. Que amar, en cambio, lo es todo”. Hermann Hesse, poeta y novelista germano-suizo.

Otro ganador del Premio Nobel de Literatura, que responde a la pregunta de muchos, “¿Es mejor amar o ser amado?”, Hesse asegura que la auténtica dicha radica en dar, antes que en recibir.


Frases de escritores famosos
Estas son algunas de las frases de escritores famosos que hablan sobre vivir en plenitud, el combate al desaliento y la fuerza para elevarse de la sensación de derrota.



"Deberíamos vivir tantas veces como los árboles, que pasado un año malo echan nuevas hojas y vuelven a empezar". José Luis Sampedro, escritor y economista español. 

Una frase acerca de la importancia del error, pues errar no implica un retroceso, sino la oportunidad de mejorar.




"El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad". Víctor Hugo, escritor y político francés. 

Frase que encaja muy bien con el escritor romántico que, además, defendió sus ideales políticos durante la convulsa Francia del siglo XIX. 




“Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas". Pablo Neruda, escritor y político chileno. Entre sus distinciones esta el Premio Nobel de Literatura. 

Tenemos la facultad de forjar nuestra propia identidad, de nosotros depende si el resultado nos causara orgullo o vergüenza.  




“Y una vez que la tormenta termine, no recordarás como lo lograste, como sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa si es segura. Cuando salgas de esa tormenta, no serás la misma persona que entró en ella. De eso se trata esta tormenta". Haruki Murakami, escritor japonés.

Desde el Oriente, un escritor nos instruye sobre la influencia de las adversidades en nuestro crecimiento personal. 




“Mientras el corazón late, mientras el cuerpo y alma siguen juntos, no puedo admitir que cualquier criatura dotada de voluntad tiene necesidad de perder la esperanza en la vida". Julio Verne, escritor francés.

Verne es claro al respecto. El simple hecho de estar vivos es un motivo para tener esperanza. 




“Cuanto más fuerte es el obstáculo, más grande es la gloria que podremos alcanzar al vencerlo". Molière, escritor francés.

Una frase que aplica cuando nos nace el deseo de "tirar la toalla", sin darnos cuenta de que aquello que tanto esfuerzo nos cuesta nos brindará frutos abundantes. 




“Uno de los secretos profundos de la vida es que lo único que merece la pena hacer es lo que hacemos por los demás". Lewis Carroll, escritor y matemático británico. 

Un rechazo rotundo al egoísmo y la apatía. Y un llamado a la unión y solidaridad entre los individuos. 




“Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades". Miguel de Cervantes, novelista español.

Implica confiar en que el tiempo traerá solución a todos nuestros problemas.




“¡Qué maravilloso es que nadie necesite esperar ni un solo momento antes de comenzar a mejorar el mundo!”. Ana Frank, escritora alemana.

Proverbio que hace referencia a tomar acción, que las palabras se transformen en acciones. 




“El trabajo nos libra de tres males: el aburrimiento, el vicio y la necesidad”Voltaire, escritor y filósofo francés. 

Una acertada afirmación respecto a la importancia del trabajo honesto para el progreso de la sociedad. 


Frases de grandes autores
“En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas?”. Sor Juana Inés de la Cruz, escritora novohispana. 

“Si hay tantas opiniones como cabezas, debe haber también tantas clases de amor como corazones". León Tolstói, escritor ruso. 

"Los hombres me han llamado loco; pero la pregunta aún no está resuelta, si la locura es o no es la inteligencia más elevada". Edgar Allan Poe, escritor estadounidense. 

“No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres, sino que tengan más poder sobre sí mismas”. Mary Shelley, novelista inglesa.

"El amor es un humo que sale del vaho de los suspiros; al disiparse, un fuego que chispea en los ojos de los amantes; al ser sofocado, un mar nutrido por las lágrimas de aquellos; ¿qué más es? Una locura muy sensata, una hiel que ahoga, una dulzura que conserva". William Shakespeare, dramaturgo inglés.

“Cuanto más conozco el mundo, más me desagrada, y el tiempo me confirma mi creencia en la inconsistencia del carácter humano y en lo poco que se puede uno fiar de las apariencias de bondad o inteligencia”. Jane Austen, novelista británica.

"Los grandes hombres rara vez son demasiado escrupulosos en la disposición de su atuendo". Charles Dickens, novelista inglés.

"Ningún hombre puede llevar por mucho tiempo, por decirlo así, dos rostros: uno en público y otro frente a frente de su conciencia, sin que al fin llegue a no saber cuál es el verdadero". Nathaniel Hawthorne, novelista estadounidense.

"No hay felicidad o infelicidad en este mundo; sólo hay comparación de un estado con otro. Solo un hombre que ha sentido la máxima desesperación es capaz de sentir la máxima felicidad. Es necesario haber deseado morir para saber lo bueno que es vivir". Alexandre Dumas, novelista francés.

"El afecto es como la luz del mediodía y no necesita la presencia del otro para manifestarse. La separación entre los seres también es ilusoria, puesto que todo está unido en el universo". Isabel Allende, escritora chilena estadounidense.

13 mar 2018

Reseña: Trilogía de "Los Reyes Católicos" (Jean Plaidy)

CASTILLA PARA ISABEL
El primer libro se centra en la infancia y adolescencia de la futura Isabel la Católica. Vive en Arévalo junto a su hermano Alfonso bajo el cuidado de su madre, Isabel de Avís. La madre de la infanta Isabel es una mujer ansiosa de poder y mentalmente inestable. La historia se aleja del sobrio hogar en Arévalo para narrarnos la situación en la corte de Enrique IV. Se le describe como un rey excéntrico, hedonista, débil y aficionado a lo morisco. Se da a entender que es más despreocupado que débil de carácter, al punto de darle igual si la pequeña Juana es su hija o no. Por muy infiel que fuese el rey, jamás hubiese perdonado a una esposa que sobrepasara el límite del amor cortés con los caballeros del palacio. Eso constituía una deshonra a la propia persona del monarca. Fue un detalle extraño en esta ficción histórica. 



No ha podido engendrar un hijo con su esposa, Blanca de Navarra, por lo que ésta es reemplazada por una infanta portuguesa, Juana de Avís. Es descrita como una reina frívola, despreocupada, vanidosa y un tanto imprudente. Se nos presenta como una mujer que se desligo de sus deberes para entregarse a los placeres, aunque se pudo haber profundizado más en el personaje.  


Respecto a la legitimidad de Juana la Beltraneja, la autora no deja mucho a la imaginación (como ocurrió en la serie Isabel), de buenas a primeras nos la presenta como el fruto del adulterio. 


La historia esta bien redactada. Lo malo es que, ocasiones importantes como el Tratado de los Toros de Guisando son narradas con demasiada brevedad. Por otro lado, me gusto que se mencionara a Juana Enríquez y su papel en el proyecto matrimonial de Fernando e Isabel. Las apariciones de Juan Pacheco me parecieron breves y escuetas, pero las del arzobispo Carrillo estuvieron bien logradas. Isabel es descrita como una joven tenaz y piadosa, aunque me percate de que la autora la hace ver también como una persona obsesiva (con la locura de su madre y la idealización de Fernando).   



LAS HIJAS DE ESPAÑA

Las hijas de España pertenece a la trilogía de "Los Reyes Católicos", siendo la tercera y última parte. Aunque el primer libro se titula "Castilla para Isabel", yo empecé por el último. Como mencione en otra entrada (en la reseña de "Una rosa sin espinas" o "La dama de la Torre"), a Jean Plaidy le sale mejor la narración en tercera persona. Francamente, se percibe la enorme diferencia entre esta trilogía y la serie de las reinas Tudor. 


La narración es en tercera persona, sencilla y fluida la mayor parte del tiempo. El libro esta redactado con mayor naturalidad (comparado con "La dama de la Torre"). En ocasiones la autora se sumerge en los pensamientos de algunos de los personajes, pero son breves y atinados. Isabel tiene una personalidad más o menos equilibrada; la angustia de una madre que amenaza a la fortaleza de la reina. 

Se hace un breve repaso de las vidas de los hijos de Isabel y Fernando. La pena de Isabel, princesa viuda de Portugal, por su esposo muerto; el carácter errático de Juana, la archiduquesa de Austria; las aprensiones de Catalina por su futuro incierto en Inglaterra; y la efímera felicidad del príncipe Juan. La infanta María casi no es mencionada, más que como la hija poco interesante que servirá de repuesto en caso de fallar alguna alianza matrimonial. 


Algo que no me gusto fue la descripción sobre el rey Fernando. La autora no lo baja de codicioso y solo resalta sus defectos. El personaje de Juana estuvo muy desaprovechado y poco desarrollado. Su locura se limita a risas desaforadas, ademanes ansiosos y comparaciones con su abuela. En ningún momento se le muestra como víctima de una conspiración (como la mayoría de las novelas acerca de ella), pero ese no es el problema, sino que realmente no se profundiza en su personalidad. La infanta Isabel es presentada como una mujer con remordimientos ante el destierro de los judíos en Portugal (aunque la historia dice que ella misma puso esa condición). Respecto a Catalina, sólo puedo quejarme por el hecho de que no se ahondara más en la relación con su primer esposo. 

La evolución en los personajes de Fernando e Isabel es evidente respecto a los libros anteriores. Mientras que Isabel decae y se ablanda debido a las tragedias familiares, en ocasiones, imponiéndose la madre ante la soberana, Fernando parece más duro y ambicioso.   

Es un libro que recomiendo, especialmente si buscas una lectura ágil. Y, a la vez, conocer un poco sobre los Reyes Católicos.  
   

12 mar 2018

Reseña: Cumbres Borrascosas de Emily Brontë

Esta reseña puede contener spoilers
Hace poco tiempo saque un libro de la biblioteca de mi universidad. Había escuchado hablar de Cumbres Borrascosas, pero entre el estudio y otros pendientes no había tenido tiempo para leerlo. Un punto a favor de este libro es que el inicio engancha; el ambiente en la finca es tan sombrío y pesado que incita a seguir leyendo para averiguar el motivo. 


La historia comienza con el señor Lockwood, quien llega a Cumbres Borrascosas para tratar con el señor Heathcliff el alquiler de la Granja de los Tordos. Lockwood no pretende ser un personaje interesante, pero cumple su función de oyente de la historia narrada por Nelly Dean. Heathcliff, el propietario, es un sujeto desagradable y amargado. Durante una tormenta, Lockwood se ve obligado a pasar la noche en Cumbres, donde tiene pesadillas sobre un espíritu llamado Catherine Linton.

Heathcliff, el protagonista masculino, me produjo sentimientos encontrados. En un principio despierta antipatía, pero cuando Nelly se remonta al pasado, inspira un poco de lástima y hace pensar que Hindley Earnshaw fue quien creo al monstruo. Catherine Earnshaw, la protagonista, no despertó en mí ni un poco de simpatía. Es caprichosa, egocéntrica y manipuladora; incluso las escenas donde sufre provocan cierta alegría (de tan mala que es). Lo único que llama mi atención es su obsesiva pasión por Heathcliff. Respecto a Edgar Linton, no sabía si sentir agrado o lástima por él. Es un pobre ingenuo que no se percata de que su mujer no lo quiere ni un poco. Es un buen sujeto, pero termina convertido en el monigote de Catherine.

Ahora Isabella Linton, la hermana de Edgar. No soy de los que opinan que fue muy ingenua al creer en Heathcliff, ya que, no se le puede culpar por haber desconfiado de una mujer tan manipuladora como Catherine. En el libro se menciona que Catherine tuvo a los Linton comiendo de su mano por muchos años. La desgracia de Isabella fue liberarse de la tiranía de su cuñada cuando menos le convenía. El trato que le dispensó Heathcliff fue lo que más odie del protagonista masculino. Ni siquiera sus ganas de venganza contra los Earnshaw me parecieron tan desagradables, siendo el odio lo único que aprendió en Cumbres. 
Catherine Linton no es un personaje tan irritante como su madre, ya que la amargura de ella radica en el maltrato sufrido en la finca de su suegro. Hubo momentos en los que se me antojaba hacer a un lado el libro por lo odiosos que resultaban algunos personajes, hasta que pensé: "cuan hábil es Emily Brontë para trazar la personalidad de sus personajes".

Lo mejor: El amor obsesivo entre Catherine y Heathcliff, como trasciende incluso después de la muerte.
Lo peor: Me pareció que a partir de la trama del enamoramiento entre Linton y Catherine la narración decayó un poco. Y el matrimonio entre ésta y Hareton me pareció muy forzado. Por algo no lo incluyen en la mayoría de las adaptaciones. 

3 nov 2017

Reseña: La letra escarlata (Nathaniel Hawthorne)

Alerta de spoiler

 “La letra escarlata” de Nathaniel Hawthorne


En 1642, en la ciudad de Boston, un gentío se reúne para presenciar el castigo de Hester Prynne, una mujer acusada de adulterio; es condenada a llevar una “A” en su vestido y permanecer tres horas en la picota. Se niega a revelar el nombre del padre de su hija ilegítima, Perla. En esta novela de romance y tragedia se nos presenta a la sociedad puritana del siglo XVIII, en Nueva Inglaterra, donde la hipocresía rodea la historia de una mujer condenada al escarnio público.

El autor revela una historia de pasiones prohibidas en una sociedad reprimida que juzga y condena toda acción que rebasa lo permitido. La protagonista, Hester Prynne, es obligada a portar una “A” bordada en su ropa, para que todo el que la vea se dé cuenta de que es una adultera. 

El marido de la joven aparece justo cuando se está llevando a cabo el castigo y se hace pasar por el médico Chillingworth, forzando a Hester a ocultar su identidad. Esta decidido a descubrir la identidad del amante de su esposa. Mientras Chillingworth trata la enfermedad del reverendo Dimmesdale, descubre en éste una marca de nacimiento que ya ha visto en otra persona. 

No solamente se describe el injusto trato que recibe una mujer que da rienda suelta a sus impulsos, sino el remordimiento de un hombre respetado en la comunidad, que observa a su amante e hija ilegítima siendo vilipendiadas, en lugar de compartir la culpa con ellas. Es fácil sentirse identificado con esta historia, pues, ¿cuántas veces no hemos sido señalados por nuestras culpas? Si la sociedad fuera justa, todos portaríamos una "A" en la ropa.

La novela mantiene buen ritmo y, por lo general, una narración fluida. Los únicos pasajes donde no note del todo esta cualidad son algunos de los capítulos dedicados a Chillingworth (especialmente) y al reverendo Dimmesdale. El personaje de Hester me cayó bastante bien por la dignidad y serenidad con las que enfrenta el oprobio de la gente. Perla, la hija de Hester, resulta irritable de vez en cuando pero también contribuye en algunos pasajes memorables. 

3 nov 2016

Personajes de Nuestra Señora de París: Quasimodo

Alerta de spoiler
El protagonista de Nuestra Señora de París, Quasimodo, es un joven jorobado que habita en la catedral de París. Es descrito como un hombre fuerte y deforme. Su cabello es rojizo y posee una joroba. Se da a entender que únicamente se distingue un ojo en su rostro, pues el otro esta cubierto con una verruga. Es casi sordo por el ruido de las campanas. Tiene alrededor de veinte años.


Es muy odiado en París debido a su fealdad. A diferencia de la versión de Disney, Quasimodo no tiene interés en el exterior ni en interactuar con la gente. La misma Esmeralda se estremece en su presencia, pero ella es la única que tiene un acto de bondad con él, con lo cual se gana su amor. A diferencia de la lujuria y obsesión que Frollo siente por Esmeralda, el cariño de Quasimodo es desinteresado y dadivoso. Las únicas personas valiosas para Quasimodo son, precisamente, Frollo y la gitana. Es de naturaleza gentil y valerosa. Cuando ataca a alguien, por ejemplo, el secuestro de Esmeralda o el ataque a la corte de los Milagros, lo llevo a cabo instigado por Frollo. Demuestra valentía, como cuando salva a Esmeralda y la lleva a la catedral. 

Aparentemente, Quasimodo es hijo de una gitana que secuestro a Inés (Esmeralda), a la cual reemplazo por el jorobado de cuatro años. La madre de Inés se horrorizo con el niño, por lo que éste fue llevado a la catedral (después de ser exorcizado), donde estaban los niños expósitos. Luego de que Frollo lo adopta, forjan una relación semejante a la de un amo y su perro. 

Es consciente de que Esmeralda esta enamorada de Febo, pero, a diferencia de Frollo, no es egoísta ni pretende tenerla para sí. Incluso intenta contactar a Febo, si eso aporta tranquilidad a su amada. La muerte de Quasimodo es trágica, como su vida misma. Cuando Esmeralda es ejecutada, el campanero observa a su tutor complacido por la muerte de la gitana, por lo que lo empuja desde lo alto de la catedral. Finalmente, Quasimodo busca el cadáver de Esmeralda y se aferra a él, muriendo tiempo después. Años más tarde, cuando sus restos son encontrados, intentan separarlo de los restos de la mujer, y al lograrlo, los huesos del jorobado se hacen polvo. 

5 oct 2016

Personajes de Nuestra Señora de París: Febo de Chateaupers




Alerta de Spoiler
Febo de Chateaupers es un militar apuesto y jovial, capitán de los arqueros del rey. Proviene de una familia noble, pero arruinada. El personaje original dista mucho del valeroso y enamorado Febo de la versión Disney. Esmeralda lo considera un héroe por el hecho de que la salva de ser secuestrada por Quasimodo.

A pesar del origen noble de su familia, que le otorgo una buena educación, su vida como soldado lo convirtió en un hombre grosero, vulgar y adepto a las tabernas. Con dificultad mantiene las buenas maneras frente a una familia noble. Está comprometido con Flor de Lys, pero no le interesa tanto la novia, sino la dote que obtendra de ella. Cuando descubre que Esmeralda lo ama, finge corresponderle para poder acostarse con ella. La lleva a un cuarto miserable, el cual tuvo que pagar mendigando. Estando ahí, ella le pide que le enseñe acerca de su religión, para el momento en que ambos se casen. Sin embargo, el capitán demuestra que no tiene ninguna intención de casarse con la gitana.

Después de que Frollo apuñala al capitán, Esmeralda es acusada del crimen. Febo pierde interés por la gitana y ya no le importa quien intentó matarlo. Se reconcilia con Flor de Lys y ni siquiera se entera de que Esmeralda fue salvada por Quasimodo. Estando resguardada en la catedral, la gitana intenta comunicarse con Febo, pero él se niega a hablar con ella. Su amor o, más bien, obsesión por Febo resulta fatal. 


Fuente de imagen:
http://www.thehunchblog.com/

Personajes de Nuestra Señora de París: Flor de Lys de Gondelaurier

Danielle Dumont en El jorobado de Notre Dame (1956)


Alerta de Spoiler
Flor de Lis de Gondelaurier es un personaje secundario de Nuestra Señora de París. Es una joven noble que está comprometida con Febo de Chateaupers. No queda claro si son primos hermanos o simplemente parientes lejanos. Es hija única de Eloisa de Gondelaurier, quien es viuda de un jefe de ballesteros del rey.  

Se sabe que es aproximadamente dos años mayor que Quasimodo, por lo que debe contar con 21 o 22 años cuando se desarrollan los acontecimientos más importantes del libro. 

Flor de Lis es rubia y de tez blanca. Se comporta como una dama recatada y distinguida. Su belleza ya no causa entusiasmo en Febo quien, poco a poco, se fue aburriendo de ella. Flor no es tonta, pues, a diferencia de su madre, ella es consciente de la indiferencia de su prometido. Febo no se siente cómodo en casa de las Gondelaurier, ya que está acostumbrado al ambiente de las tabernas. 

Parece una mujer mansa y delicada, pero, cuando mira o tiene noticias de Esmeralda, actúa celosa y autoritaria. Siente celos por la gitana, incluso cuando están a punto de colgarla. Termina casándose con Febo. Podemos inferir que, aunque en el momento de su reconciliación parecían enamorados, no fue un matrimonio feliz dada la naturaleza infiel del capitán.


Fuente de imagen:
http://users.clas.ufl.edu/burt/middleagesonfilm/hunchbackweave.html

3 oct 2016

Personajes de Nuestra Señora de París: Esmeralda




Alerta de Spoiler
Uno de los personajes principales de la obra de Victor Hugo, Nuestra Señora de París, es Esmeralda. Es una joven gitana de dieciséis años sumamente seductora, especialmente cuando ejecuta danzas. Siempre va acompañada por su cabra, Djali. Lleva en su cuello un abalorio verde como la piedra preciosa a la que debe su nombre. Sus ojos grandes y cabello rizado son negros, de piernas estilizadas, pies pequeños, estatura corta y figura grácil. Es una chica hermosa, romántica e ingenua. Un personaje muy distinto a la gitana fuerte y tenaz que nos presenta Disney. La Esmeralda original es muy soñadora y frágil. 

La madre de Esmeralda, Paquette la Chantefleurie, era la bella hija de Guybertaut, un ministril de Reims. Al morir el padre de Paquette, ella y su madre se dedicaron a la muñequería. En el libro se cuenta que Paquette tuvo a su primer amante (el primero de tantos) a los catorce años, quien le dio una cruz de oro. Al paso de cinco años, Paquette comenzó a deteriorarse debido a la prostitución, pero recuperó la alegría cuando, a sus veinte años, nació Agnes (el verdadero nombre de Esmeralda). Se describe a la Chantefleurie como una madre amorosa que confeccionaba toda clase de prendas a su niña. No se menciona al padre de Esmeralda.

El momento en el que las vidas de Esmeralda y Quasimodo se entrelazan es cuando llega un grupo de gitanos, cuyas mujeres quedan maravilladas con Agnes. Cuando Paquette sale de su casa, aprovechando que su hija duerme, las gitanas se roban a la niña y dejan en su lugar a Quasimodo. La desconsolada madre conserva un zapatito como recuerdo de Agnes. 

Esmeralda salva al poeta Gringoire de ser ahorcado por los hampones al aceptarlo como marido, sin embargo, no consuman el matrimonio. Ella le explica que lleva un amuleto colgado del cuello, que le permitirá encontrar a sus padres, pero debe permanecer virgen o, de lo contrario, el amuleto perderá su poder. Esmeralda enamora a cuatro personajes: al poeta Gringoire, al archidiácono Claudio Frollo, al capitán Febo y al campanero Quasimodo. 

Claudio Frollo ordena a Quasimodo que la rapte, pues la quiere para él. El capitán Febo impide que el jorobado concluya el secuestro. Quasimodo es azotado e insultado en la plaza. Cuando pide agua, el gentío se burla de él, pero la gitana se acerca al reo y le da agua. El jorobado se enamora de ella debido a ese gesto de bondad.



Esmeralda esta profundamente enamorada del capitán Febo, pero las intenciones de él no son nobles. Cuando la gitana y el capitán están a solas en una habitación, Frollo, ardiendo de celos, apuñala a Febo. Se acusa a Esmeralda del intento de asesinato y es condenada a muerte. Quasimodo la salva llevándola a Nuestra Señora de París, donde recibe asilo. 

Vuelve a caer en prisión, y cuando Frollo le pide que sea su amante a cambio de salvar su vida, Esmeralda se niega. Estando en prisión conoce a su madre. Muere en la horca acusada de brujería y de haber intentado matar al capitán. Quasimodo permanece junto al cuerpo de Esmeralda hasta que muere de hambre.



Fuente de imagen:
Thehunchblog.com

29 sept 2016

Orgullo y Prejuicio: los Bourgh

Los Bourgh viven en Rosings Park, una mansión moderna y situada en una elevación del terreno. Se sabe que la familia tiene patronato sobre la parroquia de Hunsford.


Sir Lewis de Bourgh es el difunto esposo de lady Catherine y padre de Anne. Su esposa es hija de un conde. En la obra, su viuda comenta que no ve motivos para legar las posesiones fuera de la línea femenina y que en la familia de su esposo no se hizo así. 



Lady Catherine de Bourgh, de soltera Fitzwilliam, es hija de un conde. Es hermana de lady Anne Darcy, por lo tanto, tía de Darcy y Georgiana. Tiene mucho interés en sus sobrinos, el coronel Fitzwilliam y Darcy, pero especialmente en éste último, pues desea que su hija se case con él. Es descrita como una mujer alta y corpulenta, de rasgos pronunciados que debieron haber sido hermosos en su juventud. Tiene aires de suficiencia y un tono de voz bastante autoritario. Es adulada en demasía por el señor Collins, algo que lady Catherine parece disfrutar. Otra característica del personaje, es que puede llegar a ser impertinente y autoritaria. Se puede notar que le encanta dar consejos.

Le llegan rumores de que su sobrino está comprometido con Elizabeth, por lo que se traslada a casa de los Bennet y discute con Elizabeth. Al final, se enfurece tanto por la boda de su sobrino que las relaciones entre ellos cesan por un tiempo, pero después decide visitarlos en Pemberley.




Anne de Bourgh es hija de sir Lewis y lady Catherine. Se desconoce su edad exac. Es heredera de Rosings Park y de otras extensas propiedades. Es una mujer enfermiza, pálida, pequeña y delgada. Elizabeth comenta que parece malhumorada. No se parece en nada a su madre, siendo una mujer poco atractiva. Sus facciones, aunque no feas, son descritas como insignificantes. Casi no habla ni convive con mujeres de su edad. Siempre está acompañada por la señora Jenkinson y no ha sido presentada en sociedad. No tiene ninguna diálogo, por lo que puede asumirse que es una chica completamente subordinada a su madre. 


–Es realmente una joven encantadora. La misma lady Catherine dice que, haciendo honor a la verdad, en cuanto a belleza se refiere, supera con mucho a las más hermosas de su sexo; porque hay en sus facciones ese algo que revela en una mujer su distinguida cuna. Por desgracia es de constitución enfermiza, lo cual le ha impedido progresar en ciertos aspectos de su educación que, a no ser por eso, serían muy notables, según me ha informado la señora que dirigió su enseñanza y que aún vive con ellas. Pero es muy amable y a menudo tiene la bondad de pasar por mi humilde residencia con su pequeño faetón y sus jacas.

Descripción del señor Collins acerca de Anne

Orgullo y Prejuicio: los Darcy



Los Darcy son terratenientes con extensas posesiones en Derbyshire. En la novela son descritos como una familia respetable, honorable y antigua, aunque sin título. Poseen una fortuna espléndida. Su hogar ancestral es Pemberley, en Derbyshire. La mansión era administrada por el padre de Wickham y la actual ama de llaves es la señora Reynolds. 


El señor Darcy (padre), poseedor de una gran fortuna, pero sin pertenecer a la nobleza. Es descrito como una excelente persona y generoso con los pobres. Al morir el administrador de su propiedad, se hace cargo del hijo de este, George Wickham. Este punto es importante en la trama, pues es esa cuestión lo que provoca la mala imagen que se forma Lizzy acerca de Darcy. 


Lady Anne Darcy, es madre de Fitzwiliam y Georgiana Darcy. Es hermana de lady Catherine. No la mencionan mucho en la novela. 


Fitzwilliam Darcy es el protagonista masculino de esta obra. Debe tener 25 o 26 años, diez años mayor que su hermana. Él mismo menciona que desde niño se le enseño lo que era correcto, más no a corregir su temperamento. Es muy protector con su hermana y unido a Bingley. Posee una renta anual de diez mil libras. Se le describe como un hombre alto, de bonitas facciones y porte aristocrático. Incluso se comenta que es más guapo que Bingley. Al principio causa admiración por su porte y fortuna, pero después causa disgusto con sus modales altivos. Se expresa desagradablemente de Elizabeth, al decirle a Bingley que no es lo bastante guapa para tentarlo. Se muestra reservado y quisquilloso. Sin embargo, en el transcurso de la obra, Darcy reconoce que no tiene habilidad para conversar fácilmente con personas desconocidas.

––Nunca en la vida tuvo una palabra de enojo conmigo. Y le conozco desde que tenía cuatro años. 

Diálogo de la señora Reynolds, Orgullo y Prejuicio

La señora Reynolds también dice que es posible que la gente crea que Darcy es soberbio, porque no le gusta el relajo como a otros jóvenes. Se puede observar que el señor Darcy se va desprendiendo de su orgullo, dando muestras de generosidad. Una de ellas es cuando paga a Wickham para que se case con Lydia, hermana menor de Elizabeth, a fin de que esta no quede deshonrada. 


Georgiana Darcy tiene 16 años. Es hermana menor de Fitzwilliam Darcy, a quien ve como una figura paterna. Está bajo la custodia de su hermano y su primo, el coronel Fitzwilliam. Su fortuna asciende a treinta mil libras. Se sabe que vive en Londres con una institutriz, pero pasa los meses de verano en Pemberley. Es descrita como una joven bella y alta, con aspecto muy femenino y grácil. Se reitera numerosas veces su talento para la música y el gusto por tocar el piano. Elizabeth dictamina que no es tan guapa como Darcy, pero que sus modales son sencillos y gentiles. Elizabeth también tenía el prejuicio de que Georgiana era orgullosa, pero luego se da cuenta de que en realidad es muy tímida

Cuando Georgiana salió del colegio, a los 15 años, se instaló en Londres. Ella se encontró con el señor Wickham (quien ya tenía contacto con la institutriz de Georgiana) en Ramstage. La institutriz, llamada señora Younge, ayudó a Wickham en su propósito de seducir a Georgiana, quien consintió en fugarse con él. Afortunadamente, Georgina confesó todo a su hermano, el cual escribió a Wickham y despidió a la señora Younge.
Al final, manifestó gran regocijo por la noticia de la boda de su hermano. Se quedó a vivir en Pemberley, donde desarrolló un tierno cariño por su cuñada, sorprendida por lo juguetona que era Elizabeth con Darcy. 


Orgullo y Prejuicio: los Bingley


Charles, Lousia (la que esta de pie) y Caroline

Los Bingley son una familia honorable cuya fortuna proviene del comercio. En el libro se menciona que vienen del norte de Inglaterra. Esta familia tiene gran importancia en la historia, de hecho, son mencionados desde la primera página.



Charles Bingley posee una renta anual de cinco mil libras. Bingley recibe como herencia casi cien mil libras de su padre, quien tenía intención de comprar una mansión. Es un joven atractivo, amable, sencillo y aficionado al baile. Tiene aproximadamente 23 años. Sus cualidades son innegables, pero también se menciona que es menos guapo e inteligente que Darcy. 
El señor Bingley era apuesto, tenía aspecto de caballero, semblante agradable y modales sencillos y poco afectados.
Orgullo y Prejuicio, Capítulo 3.



Es muy unido a Darcy, a pesar de sus grandes diferencias de personalidad. En el baile se presenta con sus dos hermanas, el marido de la mayor y su amigo. Pronto se gana la simpatía de la gente. Charles no es hombre de mucho carácter. Se puede notar en la obra que sus hermanas lo manipulan fácilmente al hacerle creer que Jane no lo ama. Sus hermanas desean verlo casado con la hermana de Darcy, por lo que en una carta dirigida a Jane tratan de hacerle creer que Charles ya no esta interesado en ella, sin embargo, Bingley no logra olvidarla.
Al final, descubre que Jane sigue amándolo, por lo que va al hogar de los Bennet y le propone matrimonio. Se revela que solo vivieron un año en Netherfield. El matrimonio Bingley compra una posesión en un condado cercano a Derbyshire, ubicada a treinta millas de distancia de la casa de los Darcy.



Caroline Bingley es una mujer bastante diferente a su hermano. Tiene aproximadamente la misma edad que Elizabeth. Le gusta frecuentar las esferas de la alta sociedad, aspirando a formar parte de la aristocracia. Siente vergüenza porque la fortuna familiar proviene del comercio. Es hermosa y elegante. Se hace amiga de Jane, aunque ésta amistad resulta falsa, porque ella contribuye a que Charles crea que Jane no lo ama. Se percata de la atracción que Elizabeth Bennet ejerce sobre Darcy, lo que le provoca celos y un afán por criticar a Lizzy. Es falsa, arribista y aduladora. Se podría decir que uno de los pocos momentos (por no decir el único) en los que demuestra sinceridad es cuando trata de advertir a Elizabeth acerca de Wickham, siendo que dicha acción no es favorable para su propósito de casarse con Darcy.
Al final, acepta la boda de su hermano a regañadientes. Intenta congraciarse con Jane, quien le responde amable, pero sin fiarse de ella. Mayor fue resentimiento que experimentó con el matrimonio entre Darcy y Elizabeth, pero con el tiempo volvió a Pemberley, donde retomo su adulación por Georgiana Darcy y pagó a Elizabeth todas las descortesías pasadas. 


Version mini serie

Louisa Hurst también es hermana del señor Bingley, casada con el señor Hurst. No me queda claro si es mayor o menor que Bingley. Probablemente este en la veintena, pues es muy cercana a Caroline. Su esposo, el señor Hurst, no es realmente rico. Se menciona que ni siquiera tienen caballos propios. Es por eso que se instalan en la casa de Charles cada vez que se les viene en gana. El señor Hurst es descrito como un hombre bastante ordinario y superficial. Se puede notar que le gusta mucho jugar a las cartas y la comida. Vive con Lousia  en la calle Grovesnor. Con respecto a la señora Hurst, es descrita junto con su hermana como una mujer hermosa. Es menos mordaz que Caroline, pero sin dejar de ser orgullosa. Al igual que Caroline, es una dama fina. Son alegres solo cuando quieren. Ambas fueron educadas en uno de los mejores colegios de la capital y poseen una fortuna de 20 mil libras. Tienden a gastar más de lo que tienen.

Orgullo y Prejuicio: los Bennet


Editorial RBA, este es el libro que tengo yo.

Sería difícil responder cuál es mi novela favorita, ya que cada libro que he leído me ha deleitado de distinta forma. Pero uno de los que más he disfrutado, sin duda, es Orgullo y Prejuicio, de Jane Austen. Tenía trece años cuando lo leí por primera vez. Tiempo después volví a leerlo y lo disfrute aún más.

Al inicio de la novela se describe el entorno familiar de la protagonista, Elizabeth Bennet. Los Bennet no llevan una vida opulenta, aunque no tampoco es muy austera. Se dan el lujo de tener criados y asistir a bailes. El padre de las chicas, el señor Bennet, es un caballero inglés con una finca en Hertfordshire. Es afable, inteligente, perspicaz y sarcástico. Estas características pueden observarse en Elizabeth, su hija predilecta. El señor Bennet es mejor persona que su esposa, pero si algo tienen en común, es que su desempeño como padres podría considerarse deficiente, incluso negligente. Siente indiferencia por su mujer y sus hijas menores. En una conversación entre Elizabeth y lady Catherine de Bourgh, la joven da a entender que su padre jamás les proporciono una institutriz ni permitió que las jóvenes fueran a Londres a estudiar. El concepto que tiene de las hijas menores no es muy grato. 


El señor y la señora Bennet (Orgullo y Prejuicio 2005)

La señora Bennet es una mujer quejumbrosa, maleducada e impertinente. Dado el favoritismo que manifiesta por su hija menor, Lydia, se puede suponer que la señora Bennet se comportaba igual en su juventud. En un capítulo llega a decir que de joven fue aficionada a los oficiales. La principal preocupación de la señora Bennet es que sus hijas obtengan un matrimonio provechoso, sin importarle la felicidad de las chicas. Esta mujer representa el pensamiento que se tenía en el siglo XIX acerca de las solteras sin fortuna. Su única solución a la pobreza era el matrimonio. En la novela de La Edad de la Inocencia, las damas de alta cuna preferían que Madame Olenska se quedara con su déspota marido a que deambulara por el mundo como mujer sola y sin estabilidad económica. Sin embargo, tampoco veo a la señora Bennet como una casamentera sin escrúpulos; puedo imaginar su incertidumbre al pensar en dejar a cinco hijas desprotegidas, cuya casa ni siquiera podrán conservar.



La mayor de las hermanas es Jane Bennet, y se le considera la más hermosa. No es tan inteligente como Elizabeth, pero es discreta y prudente. Es amable e ingenua, tal vez demasiado, que no le permite pensar mal de los demás. Mantiene una relación cordial con toda la familia, pero es especialmente cercana a Elizabeth. Se enamora de Bingley, quien tiene una personalidad muy similar a la de ella. 
Tal vez yo sea distraída, pero en ninguna parte del libro se menciona que Jane Bennet fuese rubia. Bueno, pues esto no es por mero capricho de los productores, sino que se basan en los cánones de belleza del siglo XIX. Mucho se ha comentado acerca del aspecto de la actriz que hizo el papel de Jane en la miniserie de Orgullo y Prejuicio. Se consideraba fea a Susannah Harker para el papel, viéndolo desde la perspectiva del siglo XX. 
Pero no es lo mismo esto:



A esto, que era lo apreciado en el siglo XIX:



Era una época donde un aspecto virginal y tez tan pura como la virtud que pretendían alcanzar. Así que, Susannah Harker fue una elección adecuada.



La segunda hija, Elizabeth Bennet, es completamente diferente a su hermana mayor. Ella no presenta ese aire de doncella frágil y tímida. En la miniserie es muy notorio el contraste entre ambas hermanas. La pálida y apacible Jane con una Elizabeth vivaz y de mejillas sonrosadas. Elizabeth es independiente, mordaz, observadora y risueña. Pero su mayor defecto es el prejuicio. Tal como dice en el libro, las hermanas (incluida Elizabeth) no recibieron una educación esmerada, pero ella demuestra mayor agudeza. 



Jennifer Ehle 

Ella no pretende ser lo que todos esperan que sea. A lo largo de la novela demuestra vitalidad e intrepidez. Un ejemplo de ello es cuando escandaliza a dos hermanas Bingley por haber caminado unas pocas millas. Podría decirse que el personaje de Elizabeth "Lizzy", es un reflejo de la personalidad de la autora. El mismo caso de Louisa May Alcott con respecto a Jo March. En este caso, me quedo con la interpretación de Jennifer Ehle. Keira Knightley es genial, pero creo que Ehle transmitió mejor la vitalidad de Lizzy y tiene mayor química con el señor Darcy.



La tercera de las hermanas Bennet es Mary Bennet. Es una muchacha seria, poco carismática y muy estudiosa. Se puede pensar que es la menos bella entre sus hermanas, sin embargo, nunca se le adjudica el adjetivo de fea. Su falta de atractivo radica más en su carácter pedante y carente de tacto que en su físico. En el capítulo final se hace una breve mención a Mary que lo demuestra: "...ahora no la mortificaban las comparaciones entre su belleza y la de sus hermanas, su padre sospechó que había aceptado el cambio sin disgusto"Puede parecer la más inteligente, pero sólo respecto a sus hermanas menores. De cierta forma, la veo como la versión femenina del señor Collins, y no puedo dejar de preguntarme como habría sido un matrimonio entre estos personajes. De hecho, en el libro, Mary es la única que simpatiza con su primo, hasta el punto de considerarlo un compañero agradable. 






Las menores de la familia son Kitty y Lydia Bennet. Ambas demuestran una afinidad similar a la que hay entre Lizzy y Jane. Lydia es la menor, con apenas 15 años. Kitty demuestra poco carácter. Su personalidad es llana, pues siempre sigue los pasos de su hermana menor. En el libro no se dice nada acerca de su aspecto físico, solamente que es muy parecida a Lydia. Se puede asumir que ambas son hermosas, pero más que nada tienen frescura y encanto juvenil. Son como dos adolescentes de las que abundan en nuestro tiempo: ociosas, superficiales, discuten por banalidades, compartes chismes, hablan de hombres y se preocupan mucho por la ropa y las fiestas. Kitty es intrascendente en la historia. Al final, termina moderando su carácter holgazán e irritable. En cambio Lydia si hace algo trascendente para la trama: escapa con Wickham. Darcy busca a Wickham y le ofrece dinero a cambio de casarse con Lydia, para que así ella no quede deshonrada.


La actitud de Lydia podría definirse en una sola palabra: desfachatez. Cuando regresa, ahora como señora de Wickham, demuestra tal alegría como si lo que hubiera hecho fuese una gracia. Ni siquiera parece importarle que Darcy haya tenido que sobornar a Wickham para que se casara con ella. Peor aun me parece la reacción de su madre que, en vez de darse cuenta de su error como madre, aplaude las acciones de su hija favorita.